November rain... 3º parte
6/25/09
Era un día lluvioso. Tu trabajo te había impedido viajar conmigo el día anterior. Yo había cogido el tren para reunirme con ellos en la estación. Esa mañana me llamaste para decirme que en tres horas estabas con nosotros, que salías ya de la ciudad, que me querías con locura y que me habías echado de menos por la noche. Estábamos en pleno mes de noviembre, pero habíamos quedado para pasar un fin de semana de escapada todos juntos. Yo tenía una sorpresa reservada para ti. Ya habían pasado casi cuatro horas y tú aún no habías llegado con nosotros. Llamaron a la puerta y salí corriendo a abrirte como loca. La sorpresa fue mayor cuando detrás había un par de guardias civiles; su cara era todo un poema. Preguntaron por mí, todos se acercaron hasta mi alrededor, presagiando lo peor. En el interior de aquella casa rural se hizo el silencio mientras uno de los guardias civiles me dio la noticia… Tu coche había sido arrollado por un tráiler y habías caído por la cuneta dando vueltas de campana… El golpe había sido brutal y habías fallecido en el acto… El silencio se resquebrajó, sólo se escuchaban mis gritos de dolor, el llanto desconsolado de cada uno, aquel instante quedó grabado a fuego en nuestro recuerdo… Desperté en el hospital, pero no recordaba nada desde aquel instante… Lo peor aún estaba por llegar: aquel frío tanatorio… el rostro de la gente… el gran dolor que sentía al verte ahí, tumbado, con los ojos cerrados… sabiendo que ya jamás volvería a verte en la vida… El día de tu entierro, en la más estricta intimidad, fuiste enterrado donde habías pasado los mejores momentos de tu vida, en tu pueblo… Me llevé las manos a la tripa… Dentro de mí habías dejado una parte de ti para el resto de mi vida y nuestros amigos se dieron cuenta al instante… En esos momentos comprendieron la importancia de aquel encuentro premeditado con tanta prisa… Pasaron los días, muy lentos, y los meses se hicieron eternos tras tu marcha…
Ahí está esa personita de seis años, mirándome desde su perspectiva del mundo. Tiene los mismos ojos que tú, tu mirada, los pequeños gestos tuyos que me enamoraron, el desparpajo innato heredado de ti, tu pelo rubio ondulado. Todos nosotros le miramos a él, a tu hijo. Hoy comprende que ha ido a ver a papá, por el que tanto ha preguntado siempre. Le levanto del suelo y le siento sobre tu lápida, donde deja su pequeño ramo de flores. Mi amor, su primera palabra fue papá. Se llama como tú, porque tú sigues presente entre nosotros. Sé que desde ahí arriba nos cuidas a todos, especialmente a él. No estabas aquí cuando nació, ni cuando empezó a caminar, ni cuando se reía de cualquier gracia, ni cuando se negaba a comer, ni el primer día que fue al colegio, ni el día que aprendió a andar en bici… Tampoco has estado aquí cuando ha dicho “Papá, te quiero” entre lágrimas, acariciando tu foto.
Siempre te querré y te amaré, cariño
A unas horitas de estar en Valencia con mi niño !!!
Qué nervios por favor !!!
Ya actualizaré algún día de estos si tengo algo de tiempo o si no, actualizaré a la vuelta de vacaciones. Pasarlo bien sin mi y no me echéis mucho de menos. Un besillo gente ^^