11/1/06
El otro día, mientras buscaba una palabra en el diccionario, descubrí, cosas del azar, que el término MASOQUISMO tiene su origen en un novelista austriaco llamado LEOPOLD SACHER-MASOCH (1836-1895) y me sorprendió mucho el hallazgo. Acto siguiente, lo primero que pensé era que quería saber más de aquel personaje. Es normal que a uno le pique la curiosidad después de averiguar que una palabra proviene del apellido de una persona, y, para más inri, esta en concreto, cuyo significado esconde tan oscuros deseos.
Pues dicho escritor tenía muy contenta a su primera esposa, Aurora von Rümlein, que se hartó de soportar durante diez años que su marido pretendiera convertirla en Wanda, la protagonista de La Venus de las pieles (Venus in furs). La llamaba siempre por ese nombre, le compraba varios abrigos de pieles, la obligaba a azotarlo, le firmó un contrato y le creaba situaciones para que ella le fuera infiel.
La novela nos presenta a un Severino enamorado de Wanda, a la que hace firmar un contrato mediante en el que, en adelante, deberá tratarlo como un esclavo.
Y voy a finalizar este retrato del masoca por excelencia con una perla de las suyas: "Para mí hay un atractivo singular en el sufrimiento; la tiranía, la crueldad y, sobre todo, la infidelidad de una hermosa mujer estimulan mucho mi pasión"
Pues qué pena, porque la tarta sacher (pronunciado "sajer" y no "sacher", como dice todo el mundo) está bien buena!!!!