Ayer tuve una pesadilla.
Terrible.
Grité y el grito traspasó el sueño.
Y así pude despertarme y decir
no era real, no era real
Y respirar tranquila.
Por ahora.
Una pesadilla.
Todos mis miedos.
Todas mis angustias.
Y aún en medio de esa pesadilla yo decía: no, no y vuelta a empezar.
Fue lo único rescatable. Estaba dispuesta a no resignarme.
Uff, la estoy exorcizando.
On October 01 2007
Edit