La felicidad.
5/16/09
Feliz es hoy por hoy quien tiene la habilidad de cambiar y adaptarse junto con su propio bienestar; y es por eso mismo que tal vez ni tan siquiera la mismísima felicidad logra conservarse a si misma. Probablemente se ha cansado de vivir en la rutina, ha dejado de posarse en la estabilidad, y cual virus ha comenzado a mutar; esperando que en algún momento alguien reuna el ingenio necesario para, otra vez, merecerla.
Seguramente mañana haya cambiado de dueño, de amante, de compañero; dejando víctimas en el acto, sedientas de volver a percibir su calor y su frescura. Tal vez se hartó ya de vivir rodeada de paz, de respirar una y otra vez aquello que ayer le otorgó la dicha; ya no es capaz de sonreír con los mismos opiáceos, de alegrarse con los mismos sabores, de entretenerse con los mismos diálogos.
Feliz es hoy por hoy quien no se da cuenta de que es feliz, y es por eso que la felicidad decide largarse a nuevos destinos; es por eso que flirtea, nos abraza y nos golpea; aburrida de nuestra desgarbada rutina, harta de nuestra torpe inconsciencia.