Días plácidos. Es difícil tomar conciencia de ellos. De repente estas bien, sí, estoy bien, sin que nada haya cambiado en exceso, sin cosas increíbles, sin cosas como las de aquel día, en la playa, cuando ví flotar hacia mí todas esas latas de cerveza…, ese fue un gran día, un día extraordinario, realmente. Ante la mirada de media playa salí del agua cargada con 24, ¿eran 24?, latas de heineken enteritas e intactas… sí, definitivamente ese fue un gran día … ¿Te acuerdas Lei?
Hoy aunque sin cerveza divina, sonrío.
PLAY:
http://www.youtube.com/watch?v=orkQRT8MKho(grande)
La foto: Amsterdam, una calle.
A mi me pasa lo de las cervezas y doy saltos de alegría. Espero que no se las acabara todas usted.
Beso.