7/11/09
Por muchas noches en blanco que una dedique a pensar en su biografia sentimental la verdad es que encontrará pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual relación pero al final volverá a pasar lo de siempre; que en un momento dado saltará en pedazos como tantas otras veces, porque uno es como es y no es fácil dejar de serlo para querer a alguien, es casi un combate perdido de antemano, asique lo mejor que nos puede pasar es que las relaciones vinieran con fecha de caducidad, como los yogures, así sabriamos de ante mano cual es la fecha del final, y no perderiamos el tiempo en inseguridades, sospechas o discursiones, nos dedicariamos a disfrutar de cada momento hasta la última décima de segundo, aunque si lo piensas lo bueno de no tener fecha de caducidad es que nos permite seguir soñando con que esta vez, si ese yogur puede conservarse para siempre...
vaya grupooo