Cap21. A fin de cuentas.
11/29/09
A Doug le caían las lágrimas de la rabia.
-Esque yo ahora mismo podría ir y liarme con la primera que pase por delante, o con 3, o con las que se ofreciesen, pero no soy como ella!-
-Venga tranquilo.- Daiane iba delante con él agarradolo por el brazo.
Atrás de toda la comitiba, Danny tenía su brazo pasado por los hombros de Rachel juntandola contra sí, esta disfrutaba del calor que su novio le daba. Danny sabía por su mirada perdida estaba disgustada. Rachel era la úncia que siempre percibía los detalles que a todos se les escapaban. "Pero como no se dan cuenta de que falta Sally. Se la habrá cargado Claire o se quedó ella atrás? Buff pobre Claire, ya me la imagino llorando todas las noches y a Bambie viniendo a tumbarsele encima. Esto se le viene muy grande..." Pensaba Ex-Pelirrosa.
-Dios Dai, esque no me parece normal. Es una celosa de mi...-
-No lo digas. Es mi amiga, y tú también así que aunque ahora te este apoyando a ti y tengas razón no la insultes. Sabes que la quieres mucho. Vale?-
-Vale.- Pero penso inmediatamente: "Se está ganando que no la quiera tanto, pero de dónde cojones saca esas ideas de ir liandose por las esquinas porque supuestamente "yo lo hago", hay que jodeeeeeeerseeeeeeeeee."
El grupo seguía andando hasta que giró en Tudor. Irían todos a comprar los batidos para llevar al bajo y a continuación para comer comprarían los sandwiches que tanto les gustaban del Café Costa que estaba girando a la izquierda de Cocktel.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Esque tú no lo entiendes. Surgió el tema hace tiempo y Harry me contó la obsesión de siempre que tiene Dougie con las surferas y mimimimi... ya te lo puedes imaginar.-
-Ya, pero esque con eso no... no me dices nada. No sé a donde mover ficha.-
-Para mí ya has movido fichas, en tu contra. Por mover esas ficahs te hiciste daño a tí misma. Eres muy buena amiga, de cualquier otra no me hubiera esperado que pasara de él. Y además gustándote él. Te fuiste en el concierto y ahora hablas conmigo. Chapó Sally, ojalá yo fuese la mitad de buena para Dougie de lo que eres tú conmigo.-
-Joder Claire tú eres buena para él. Todos babean cuando pasas, no miran a la surfera nueva. Miran a la nueva de principios de curso, a la Deiman. Venga no me jodassss. Además, que lo maja que eres no te lo sacan de encima facilmente.-
-Hay, ven aquí surfer.-
Se abrazaron fuertemente y cada una sacaba sus conclusiones mientras se abrazaban. Aunque de todas formas las dos estaban seguras de que eso había sido una charla desde el fondo del corazón y de que la banderas blancas seguían ondeando desde el principio.
"Me cae bien de verdad, creo que podré aguantarlo cuando pase, solo porque quiero a ambos."
"Es increíble, después de todo lo que está pasando. Que ídola jodeeer."
-Por cierto rubia, que os decíais antes en el huequecito del patio?-
Sally tenía los ojos muy abiertos.
-Emmm emm, hay algo que tengo que acabar. No pienses maaaal, me lo agradeceráááss.- Decía en voz mas alta a medida que se alejaba corriendo.
Se encontraba en la mitad del puente y finalmente estaba decidida. Sacó el móvil y mandó un sms.
"Tenemos una conversación pendiente, 10 min en el bajo? No te escapes, já. Sabes que te encontraé tarde o temprano."
Sally se apolló en el muero nerviosa y se comenzó a morder las uñas. Hacía unos 5 meses que no se las mordía pero estaba tan nerviosa que no pudo reprimir el impulso. El móvil vibró en el bolsillo y lo cojió.
"Que sean 3min. , ven aquí ya. Yo tampoco dije lo que quería decir antes."
Sally comenzó a andar rapidamente. Esto iva a doler, y mucho. Pero había que hacerlo. Se cambiaría mañana mismo si era necesario. Izquierda en Watergate. Derecha. Izquierda en Tudor. Puerta del bajo delante. Llaman a la puerta y esta se abre dejando entrever a un rubio impresionante con expresión jodidamenteee....
RARA ?¿
Pasó a su lado y se fué a sentar al sofá naranja. El cerró la puerta y fué a la butaca amarilla de al lado.
-Sally, sabes...-
-No no déjame que hable. He pensado hasta en cambiarme de instituto mañana mismo. Esto me supera, y no acabé de darte la explicación que quise empezar por la mañana.-
-De acuerdo. Te escucho.-
Sally lo miraba a los ojos para hacerle entender que iva muy enserio y que le dolía un ovario y parte del otro hacer lo que estaba a punto de hacer. No se podía creer que tubiera que separarse de él... las nauseas llegarían por culpa del nerviosismo en breves. Tendría tiempo para acabar lo que quería decir.
-Sí, bueno... Mira en California me enamoré, y cuando me mudé a Australia prometí serle fiel e ir a verle siempre que pudiera. Como es natural el también lo prometió, pero adivina... una semana después, Vicky la surfera de San Diego ya había subido fotos con él al Twitpic. No se molestó ni en explicármelo. Renuncié a todo menos al surf en 2 años.-
Sally lloraba cuando le contaba esta historia a alguien, aunque eso solo pasó en Australia, cuando se la contó a Megan. Esta vez no lloraba gracias a que él la hacía feliz solo con estar delante, aunque visto lo visto. Los placeres de la vista son muy efímeros...
-Sería muchoo tiempo para ti sin surf no¿?-
-La verdad esque sí, surf siempre, eso no lo podía dejar. El caso esque después de renunciar a sentir cualquier cosa menos el mar, tú has hecho que me enamore de ti. Y ya ves, siento una impotencia gigantesca cada vez que estoy cerca de tí, porque sé que tienes novia y que no podría siquiera atreverme a intentar quitarle a alguien tan increíble como ella un novio como tú. Que sí, que eres increíble. Eres perfecto, me encanta tu forma de ser, solo escucharte reír y saber que estás bien es suficiente para mí. No necesito estar contigo, solo saber eso, que estás bien. Y sé que aunque tu ahora no te pares a pensarlo. Estás jodidamente enamorado de Claire y te acabarías arrepintiendo si hicieses algo.-
-Yo, esque te veo y un escalofrío me recorre la columna, así sinceramente... Sé que eres algo que nunca tendré, como mi musa. Esas cosas que nunca pasan... y además está Claire. Yo no estoy obligado a estar con ella, pero esque la quiero. Hay que...-
-Limitarse.- Dijo Sally, y por primera vez después de 2 años, cuando había renunciado a todo. Una lágrima calló por su mejilla. Antes, había decidido no mostrar o tener cualquier sentimiento. Pero esto era demasiado fuerte y al fi