12/7/09
Quique González siempre habla de los aeropuertos cuando quiere ponerse triste, sin embargo Hugh Grant cuando está triste piensa en Heathrow y su puerta de llegadas. ¿Qué irónico no? Siempre están los viernes en los que el avión te lleva a casa con una sonrisa y los domingos en los que el avión te devuelve cansada y con una sonrisa, pero una sonrisa triste.
Hoy es uno de esos días en los que las letras fluyen y todas hablan de lo mismo, de lo que hablan las últimas actualizaciones de fotolog, de lo que hablan los últimos tablones de tuenti, de lo que hablan las últimas letras de esos discos perfectos, de lo que hablan los últimos estados en facebook, de lo que hablan mis ojos, será que me he vuelto monotemática o será que estoy cansada de forma constante y solo cuando la saturación sobrepasa al cansancio me da por hablar... Si esto fuera una conversación contigo me mandarías callar y me dirías que en vez de esperar a que la saturación sobrepase nada dijera las cosas, siempre te parecía mal que me callara aunque fuera por no discutir. Al final siempre discutíamos. Pero debo de ser realista, esto no es más que una conversación conmigo misma, por lo tanto no hay nadie que me haga callar o que me haga hablar más de lo que yo quiera, cuando quiera.
¿Sabes? Estoy muy cansada, no cansada de ti, si no cansada de tantas cosas, ayer Adri me recordó aquello que te escribí sobre los instantes, ¿Lo recuerdas?, y volví a plantearme que pasaba con todos esos instantes, sobretodo con todos esos instantes que planeamos y que nunca tuvieron lugar, instantes que nunca tendrán lugar, o bueno, seamos claros, seguramente tengan lugar pero los protagonistas variarán al menos en un 50%. Y esque al igual que todos esos instantes que habíamos planeado, me acuerdo de todos los instantes que ya pasaron, ¿Te acuerdas de nuestra primera conversación?, ¿Te acuerdas del primer mensaje?... A veces pienso que no, pero también pienso que te conozco al menos un poco y que en algún momento, aunque sólo sea porque te sientes solo, te acuerdas de alguno de ellos.
En realidad, todo esto lo sabía y lo sabías antes de que pasara, era como un deja vù ya escrito ¿verdad?, los dos sabíamos a qué te referías cuando hablabas de aquel avión, los dos sabíamos a qué nos enfrentábamos y lo grande que era la llama con la que jugábamos, lo cierto es que, no entiendo que cálculo falló en mi cuaderno, sé que no se me dan bien las matemáticas, pero cuando se trata del corazón siempre dejo que mande la razón, y todavía no entiendo en que momento me despisté para dejar que todo siguiera, si tampoco es para tanto ¿no? solo es una sonrisa bonita que daba confianza.
Pero debería contarte la verdad de una vez por todas, no es que todo este tiempo quisiera ocultártela ni nada por el estilo, simplemente ya sabes… hasta que la saturación sobrepasa… sí, lo sé, siempre utilizo la misma excusa, que le voy a hacer, intentaré cambiar, al menos en eso. Me malacostumbré, apareciste cuando el mar estaba en calma y hiciste de bote salvavidas cuando se daba una de las peores tormentas de mi vida y te quedaste a mi lado para que no me ahogara, sí es cierto, pensaste que lo mejor era dejarme a mi sola volver al mar una vez que empezaba a calmarse, pero soy cabezota y siempre, siempre, me ha costado nadar, digamos que siempre he chapoteado como un perro en la piscina, por eso volviste… me cuidabas desde lejos pero sin soltarme, y cuando me hice a la monotonía y a su antítesis, se me olvidó que estaba el deja vù, que tu te habías querido ir y que te había hecho volver, se me olvidaron todos esos cálculos y cuando por fin recordé, me di cuenta de que era tarde para intentar ir en contra de todo aquello que ya sabíamos, pero aquí tienes la verdad, la que solo vamos a saber tu y yo, me da rabia no haber sido capaz de luchar contra lo que ya sabíamos.. sabiendo que tú lo intentaste al menos un poco, me cabrea pensar que esto ha sido sólo culpa mía, no siempre es todo culpa mía, y es sólo por lo que te acabo de contar por lo que sigo dando la cara por ti delante de los demás aunque ya no tenga tu sonrisa para inspirarme confianza y enfrentarme al mundo.
No estoy segura de si Hugh Grant tendría algo que decir al respecto de todo esto, posiblemente Quique González le daría un par de acordes y quizás una letra moña a todo esto, pero seamos realistas mi amor, esto es solo entre tu y yo, ni Hugh Grant ni Quique González entenderían nada más allá de lo que su intuición les quisiera hacer ver.
Muy GRANDE Bebe! ;)