11/1/09
Hoy acabo el día leyendo a Adolfo Celdrán.....
Hay minutos que a veces
duran siglos y siglos.
Son minutos fugaces
en que se enreda el tiempo
y allí viven los pájaros
y el cuerpo te sonríe
y somos transparentes
al amor y al deseo.
Hay minutos que, a veces,
se le pierden al tiempo
minutos que robamos
a su danza continua.
Son esos que no mueren
tras sesenta segundos.
Son minutoss de vida
minutos de alegría.
Su nombre es decisión
o placidez, o lluvia,
o amor, o sentimiento,
o vehemencia, o ternura.
Su nombre es cuerpo
satisfecho, es ansia,
es playa, es mar,
es mano, piel, dulzura.
Es, puede ser, poesía,
si con ella robamos
esos minutos nuestros
que el tiempo va segando.
Si es así mi canción
acabará enseguida.
Cuando mi voz se calle
proseguirá la vida.
...ya puedo dormir tranquila