Gijón, qué guapina yes
8/12/09
Si me pongo a pensar, salta a la vista
que el mar es como un libro
abierto por la inmensa mayoría
de las olas: yo leo en él, y escribo
A veces, me parece que la orilla
está tan lejos, que no la diviso.
Será porque mi pluma está torcida;
será porque un mal viento cerró el libro.
[...]
Voz del mar, voz del libro.
Así termina
la mano que empieza en uno mismo,
un silencio que el mar impone y dicta.
Blas de Otero