Me he prometido volver a empezar otra vez desde cero
7/12/09
Una guitarra
con su dulce melodía
acaricia día y noche
mis papilas gustativas.
Que el olfato me falta
cuando intento escuchar
el cantar de las flores.
No tocaré el deseo
pues no podré sentirlo.
Tal que amanece o
anochece, no lo sé,
mi vida se apaga
y se enciende.
Un leve tintineo
del tic-tac de un reloj,
que fue guitarra,
que fue un sueño,
que fue dulce melodía.
Y ahora es cuando rompo
los compases que un día seguí.
Ahora, abandono el pendenciero
tic-tac del reloj.
Sin orden, húndido en el caos
que disfruto, que vivo y
me gusta.