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    • http://www.flickr.com/photos/pauysumundo/2206118831/

      En flickr dejé el cuentito, y a quien le apetezca leer un rato, le dejo a continuación un texto que a mí me pareció muy acertado. Salud!


      ...


      En la televisión española no hay programas infantiles. Será porque hay pocas criaturas en la península, o porque hacer un buen producto para chicos es difícil, o porque los que deciden la programación no crecieron mirando a Piluso. O quizás es porque —y es lo que me temo— acá los chicos son mercadería de segunda.

      Cuando llegué a España me encontré con quince mil cosas más ordenadas que en Argentina, como es lógico. La economía, para empezar, y todas las ventajas que eso implica. Pero también me encontré —corría el 2000— con una lucha hipócrita entre padres y maestros: los padres querían menos vacaciones de verano para sus hijos. Y los maestros se negaban poniendo el grito en el cielo.

      Los argumentos de los tutores o encargados era que sus niños necesitaban más educación; la excusa de los maestros, que sus alumnos ya tenían la suficiente. En realidad el motivo de la lucha entre padres y maestros era otra: deshacerse de los chicos por más tiempo.

      Un viñeta del humorista gráfico Ermengol, en el Diari Segre de aquel tiempo, mostraba a un padre y a un maestro jugando al tenis. La red era el muro de un colegio. La pelota, un pibe desconcertado que volaba de un terreno al otro.

      Verano Azul, aquella especie de Pelito con mar de fondo, y Los payasos de la tele son los últimos éxitos populares para chicos españoles. Hablo de los años ochenta. Después de aquello, un silencio abrumador y una natalidad en retroceso.

      Los spots de "Vamos a la cama, hay que descansar" que la tele argentina de nuestra época pasaba a las 10 de la noche, aquí se emiten a las 19:55. Y no estamos Noruega, donde la gente se va al catre a las 20:30. Estamos en España, un país latino en el que los padres se acuestan entre la una y las dos de la mañana, como en el resto del mundo libre. Y la realidad es ésa: ya no saben qué inventar para que sus hijos desaparezcan del comedor.

      Contarle historias a un chico es, de entre las pocas maravillas de este mundo, una de las más nobles y gratificantes. Buscarles el asombro, la risa o la curiosidad no se paga con nada. Meterse en el laberinto de sus ideas, que son de por sí explosivas, y aprender a contar desde esa magia, es una tarea inmensa a la que nadie (ni la tevé, ni la escuela, ni los padres) debería hacerle asco.

      Me da mucha pena (y, desde que soy padre, un poco de bronca y miedo también) que la televisión española menosprecie a los chicos. Que el único programa infantil actual sea una de esas franquicias de "El show de Disney" donde ponen a un negrito, a un gordito y a dos nenes estándares a presentar dibujos animados del orto. Y que la única opción para compartir con tu hijo sean, siempre, los Simpsons.

      Los chicos españoles ven una media de tres horas de televisión al día. Pero no hay nada español para ellos. Sólo dibujos enlatados en la televisión de aire. De los buenos o de los malos. Pero nadie en esos dibujos come paella, por ejemplo, nadie les explica en qué lugar nacieron y por qué.

      Y, aunque es peligroso generalizar, los padres tampoco son lo que se dice promotores de la fantasía de sus hijos. Los traen al mundo casi al borde de sus posibilidades de concepción, tienen —como muchísimo— un hijo, y se pasan la vida intentando que el pobre diablo no tenga vacaciones, para estar tranquilos como cuando no tenían ninguno.

      "En esta vida hay cosas que son caras porque cuestan mucho dinero —decía el Chavo— y otras que cuestan muy poco y por lo tanto son baratas. Yo, por ejemplo, soy un niño barato". Contarle historias a un chico es, de las cosas baratas de este mundo, la que mejor se paga, la que más nos engrandece. Por eso el amor que siento por aquellos que me han contado historias, cuando yo era un chico, es un amor irrepetible.

      Si hoy tengo fantasías y sueños, es porque alguna vez estuvieron a mi lado Mark Twain, Roberto Gómez Bolaños, Alberto Olmedo, García Ferré, mi mamá y mi papá, todos los inmensos periodistas y dibujantes de la revista Humi, Carlitos Balá, Quino, María Elena Walsh, mi amigo el Chiri, Berugo Carámbula, Coquito, Arthur Conan Doyle, Gaby, Fofó y Miliki. No es por otra cosa, ni por nadie más, que sigo siendo un niño barato.

      Esto lo escribo por algo; es un artículo que no estaba previsto. Hablo del tema porque hace cuatro horas terminó en Argentina la entrega de los premios Martín Fierro. Y hace unos minutos felicité por messenger a Javier Morello, un guionista que, desde hace cuatro años ininterrumpidos, produce o escribe programas infantiles que resultan ganadores del Martín Fierro. Este año —otra vez— Javier se subió al atril para recibir el aplauso de la crítica.

      (sigue) | pauspace"> Share on Orkut
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Avatar pauspace

Primer diente, y el cuento del Ratón Pérez.

<A HREF="http://www.flickr.com/photos/pauysumundo/2206118831/" TARGET=_top>http://www.flickr.com/photos/pauysumundo/2206118831/</A>

En flickr dejé el cuentito, y a quien le apetezca leer un rato, le dejo a continuación un texto que a mí me pareció muy acertado. Salud!


...


En la televisión española no hay programas infantiles. Será porque hay pocas criaturas en la península, o porque hacer un buen producto para chicos es difícil, o porque los que deciden la programación no crecieron mirando a Piluso. O quizás es porque —y es lo que me temo— acá los chicos son mercadería de segunda.

Cuando llegué a España me encontré con quince mil cosas más ordenadas que en Argentina, como es lógico. La economía, para empezar, y todas las ventajas que eso implica. Pero también me encontré —corría el 2000— con una lucha hipócrita entre padres y maestros: los padres querían menos vacaciones de verano para sus hijos. Y los maestros se negaban poniendo el grito en el cielo.

Los argumentos de los tutores o encargados era que sus niños necesitaban más educación; la excusa de los maestros, que sus alumnos ya tenían la suficiente. En realidad el motivo de la lucha entre padres y maestros era otra: deshacerse de los chicos por más tiempo.

Un viñeta del humorista gráfico Ermengol, en el Diari Segre de aquel tiempo, mostraba a un padre y a un maestro jugando al tenis. La red era el muro de un colegio. La pelota, un pibe desconcertado que volaba de un terreno al otro.

Verano Azul, aquella especie de Pelito con mar de fondo, y Los payasos de la tele son los últimos éxitos populares para chicos españoles. Hablo de los años ochenta. Después de aquello, un silencio abrumador y una natalidad en retroceso.

Los spots de "Vamos a la cama, hay que descansar" que la tele argentina de nuestra época pasaba a las 10 de la noche, aquí se emiten a las 19:55. Y no estamos Noruega, donde la gente se va al catre a las 20:30. Estamos en España, un país latino en el que los padres se acuestan entre la una y las dos de la mañana, como en el resto del mundo libre. Y la realidad es ésa: ya no saben qué inventar para que sus hijos desaparezcan del comedor.

Contarle historias a un chico es, de entre las pocas maravillas de este mundo, una de las más nobles y gratificantes. Buscarles el asombro, la risa o la curiosidad no se paga con nada. Meterse en el laberinto de sus ideas, que son de por sí explosivas, y aprender a contar desde esa magia, es una tarea inmensa a la que nadie (ni la tevé, ni la escuela, ni los padres) debería hacerle asco.

Me da mucha pena (y, desde que soy padre, un poco de bronca y miedo también) que la televisión española menosprecie a los chicos. Que el único programa infantil actual sea una de esas franquicias de "El show de Disney" donde ponen a un negrito, a un gordito y a dos nenes estándares a presentar dibujos animados del orto. Y que la única opción para compartir con tu hijo sean, siempre, los Simpsons.

Los chicos españoles ven una media de tres horas de televisión al día. Pero no hay nada español para ellos. Sólo dibujos enlatados en la televisión de aire. De los buenos o de los malos. Pero nadie en esos dibujos come paella, por ejemplo, nadie les explica en qué lugar nacieron y por qué.

Y, aunque es peligroso generalizar, los padres tampoco son lo que se dice promotores de la fantasía de sus hijos. Los traen al mundo casi al borde de sus posibilidades de concepción, tienen —como muchísimo— un hijo, y se pasan la vida intentando que el pobre diablo no tenga vacaciones, para estar tranquilos como cuando no tenían ninguno.

"En esta vida hay cosas que son caras porque cuestan mucho dinero —decía el Chavo— y otras que cuestan muy poco y por lo tanto son baratas. Yo, por ejemplo, soy un niño barato". Contarle historias a un chico es, de las cosas baratas de este mundo, la que mejor se paga, la que más nos engrandece. Por eso el amor que siento por aquellos que me han contado historias, cuando yo era un chico, es un amor irrepetible.

Si hoy tengo fantasías y sueños, es porque alguna vez estuvieron a mi lado Mark Twain, Roberto Gómez Bolaños, Alberto Olmedo, García Ferré, mi mamá y mi papá, todos los inmensos periodistas y dibujantes de la revista Humi, Carlitos Balá, Quino, María Elena Walsh, mi amigo el Chiri, Berugo Carámbula, Coquito, Arthur Conan Doyle, Gaby, Fofó y Miliki. No es por otra cosa, ni por nadie más, que sigo siendo un niño barato.

Esto lo escribo por algo; es un artículo que no estaba previsto. Hablo del tema porque hace cuatro horas terminó en Argentina la entrega de los premios Martín Fierro. Y hace unos minutos felicité por messenger a Javier Morello, un guionista que, desde hace cuatro años ininterrumpidos, produce o escribe programas infantiles que resultan ganadores del Martín Fierro. Este año —otra vez— Javier se subió al atril para recibir el aplauso de la crítica.

(sigue)




On January 21 2008 77 Views



Avatar bb_am

Bb_am On 22/01/2008

cuando vivio en Barcelona mi niño era muy pequeño años atras en los 70ies ...
y en la TV nos gustava muchissimo ver cada dia a "Un Dos Tres" y ambos apprendimos a entender el Castellano de esta manera :)

sure that the first years are very very important in our lives


Avatar digikat

Digikat On 21/01/2008

Hello, thanks for your visit and comments. I'm glad you like the picture, I'm glad your husband like the picture too. They are a challenge to take. I don't think I could do it with a film camera.

We took a ride yesterday into Pennsylvania, our neighbor state. I was surprised to see so much snow there. Seems the only place without snow is where I live. I took the camera along and thought there was a chance for some good landscape pictures. I tried taking one and the camera didn't work. I left the battery at home on the charger. It may be awhile before I get another chance..... :(

Nice picture and it reminds me of when I was a child. I could play with cars on the table for hours. Nice to see it's still a fun thing to do.

I hope you enjoy the day. Hugs, Greg


Avatar toniatega

Toniatega On 21/01/2008

Que lindo Franco sem o dentinho!!!
Obrigada amiga pelo carinho de sempre!!
Tenha uma feliz semana!!
Muita luz e paz!!
Beijos!!
Queda con Dios!!!

Tonia


Avatar enamoratto

Enamoratto On 21/01/2008

pauuuuu!!!!!tengo que escribie rapido pues me quedo sin lugar aqui..que linda ventanita!!!!la de Franco...jajajbueno me voy..ese niño es una belleza!..

besos!

karina


Avatar mindmap

Mindmap On 21/01/2008

Hello Sunshine!


Avatar fredolica

Fredolica On 21/01/2008

me encanta esta foto...
y me encanta el pie de foto..
los niños son un tesoro y nuestro futuro
la mejor inversión es darles una infancia y una educación feliz, y todo el amor del mundo.


besos .
y sigue empaquetando.

mete en las cajas todo lo bonito que hayas descubierto aqui, lo feo y que no te gusta te lo dejas !!


Avatar senseparaules

Senseparaules On 21/01/2008

Que lindo!! se le cayó el primer diente??? se ve en sus ojos el brillo de la ilusión.

Que cierto lo que dices... recuerdo cuando yo era pequeña que daban muchos dibujos animados y programas infantiles por las tardes. Ahora solo dan programas de cotilleos y peleas... luego pasa lo que pasa.

Besos!


Avatar crispividori

Crispividori On 21/01/2008

Hola Pau! ¡Me lo como con el agujerito-ausencia de diente! Supongo que estará esperando ansiosamente al ratón Pérez, toda una institución de la infancia desdentada. Vamos a ver si la mami estira la manga y le deja una recompensa que valga la pena.

Me compré ese libro de Casciari, en realidad lo compré para regalárselo a Jose y me terminó atrapando a mí. No obstante tengo algunas críticas. A veces le encuentro un punto deliberadamente anti-catalanista... sutil, eso sí. Aunque a veces no lo es tanto. Y si bien estoy de acuerdo con muchas de sus opiniones, como dice don Ernesto aquí arriba, a veces lo encuentro un poquitín exagerado en sus apreciaciones... y mirá que soy compatriota!

Pero hay que reconocer que tiene una manera magistral de describir el exilio y/o lejanía voluntaria o forzosa.

;)

Besos y espero que ya hayas terminado con esta labor titánica de mudar continentes.

Cris*


Avatar pauspace

Pauspace On 21/01/2008

Me gusta, Mercè!!!

Venía a romper una lanza por K3, aquí en Catalunya, el Club Super 3, Bumba y todos sus secuaces :)) A veces me sorprendo cantando sus canciones en catalán.

Vuelvo a las cajas ;)


Avatar mallarenga

Mallarenga On 21/01/2008

A Franco se le escapa la alegria entre los dientecitos!!!

El texto és de primera, pero mis hijos además de televisión, jugaban y inventaban sus própios juegos y lo pasaban estupendamente.
Además de contar cuentos, yo les inventé un sistema de comunicación que duró bastante tiempo.
Les puse a cada uno en la mesilla de noche, un taco de hojas donde ellos escribian antes de cerrar la luz y por la mañana se desperezaban rápido para leer lo que yo les habia respondido.
A veces pedian cosas, otras contaban secretitos y otras incluso pedian perdón por haberse peleado, por ser traviesos o por una mala nota del caole.

Me gusta recordar y recrearme en el tiempo en que mis hijos eran niños.
Cuántas cosas buenas hemos vivido!! prevalecen por encima de todas las negativas.

Valió la pena.

Un beso grande.

*


Avatar arroyense

Arroyense On 21/01/2008

no nos hemos entendido en ningun momento
dije que no me gustara, ademas me parecio de
unas proporciones monumentales casi perfectas,
y su canteria de piedra es esquisita, es mas la
foto de hoy ,hice trampa con respecto al titulo
es desde la calle, las que saque desde arriba
pierden majestuosidad....................................
lo que no poemos discutir es que el represenrante
del clasico romano en paris es el panteon.
chau, un abrazo


Avatar arroyense

Arroyense On 21/01/2008

pobre sofia , va aser la unica que va en su momento
a ligar la carga del raton en pauperizados pesos.
tendria que hacerle un fideicomiso,antes de la partida.
te voy a decir pues fui un gran difusor de Hernan, en muchas
partes de la penisula molesta, y es acusado de exagerado.
un abrazo,ernesto


Avatar foix

Foix On 21/01/2008

Y por un solo dientecito te trajeron todos esos coches ?????
Pasame el teléfono de ese ratoncito Pérez que seguro que a Júlia le interesarà.

Petunets


Avatar fridazeta

Fridazeta On 21/01/2008

LOS PRIMEROS SIETE AÑOS DE VIDA DE UN NIÑO,MARCARAN TODOS LOS DEMAS.

Be happy my friend...


Avatar fridazeta

Fridazeta On 21/01/2008

Hola amiga, que texto tan bueno, me ha hecho pensar en cuando mis hijos eran pequeños, cada dia les contabamos un cuento antes de irse a la cama y si se portaban muy bien les dejabamos un casette con las canciones estupendas de un trobador catalan ya fallecido ( lamentablemente) que se llamaba XESCO BOIX, les relataba unos cuentos maravillosos que mis hijos se sabian de memoria y los podian incluso relatar sin equivocar ni una sola letra, eran canciones que habia aprendido de su estancia en E.U. donde conoció a PETER SEEGER, tambien canciones populares y cuentos de todos los paises del mundo.
Los hemos llevado durante toda su vida de vacaciones con nosotros y como estabamos pagando la casa y además nos encantan los camping, dormíamos en nuestra furgoneta de trabajo que mi marido tiene adaptada para el verano.
Mis hijos por suerte son unos seres estupendos, muy educados y lo que es más importante aparte de sus carreras son buenas personas y sensibles a los problemas de los demás, listos para ayudar siempre que pueden. Pero yo pienso que muchos padres piensan que la educación se aprendera en la escuela y esto no es correcto, en la escuela, en la universidad se aprenden conocimientos, cultura, datos, pero tonde te enseñaran a ser buena persona y respetuoso con los demás es en el hogar y no se puede educar a un niño a los 13 años, a esta edad ya es demasiado tarde, se educa desde el primer dia de vida.
Hace unos dias leí una frase que nunca habia visto antes que decía:


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