"Desvió su atención de Grady hacia la cara pálida como la harina de Mink, y Grady reanudó sus forcejeos con la radio; casi nunca la molestaba nada de lo que dijera Clyde: el único efecto en ella de sus accesos de mal humor era que se sentía más próxima a él, pues el hecho de que Clyde se tomase la licencia de descargarlo contra ella reflejaba el grado de intimidad entre ellos"
Crucero de verano, Truman Capote.
Foto: Hedi Slimane.