A mitad de camino entre el cielo y el infierno...
11/27/09
He llorado sola por las noches, me he hablado bajito a mí misma para consolarme, he tenido tantas ganas de abrazar que he abrazado almohadas, he tenido tantas ganas de conversar que me he dejado hacer encuestas por la calle, he viajado 7 horas para volver a sentirme querida, he pegado post-it en las paredes que dicen cosas como "Hoy puede ser un buen dia", y he andado sola por las calles de Madrid con ganas de perderme, como una loca.
Pero adoro esto. Me estoy acostumbrando al sabor de la Mahou, a usar tiempos compuestos, a los "laísmos" y los "eg que", a andar/chocar por la Gran Vía, y cada día me pierdo un poco menos porque soy capaz de relacionar las paradas de metro con calles, y las calles con rincones con sonidos, olores y fotografías. Le he cogido cariño a los trenes, a los gatos y a las urracas, y ya soy capaz de decir "voy a casa" sin referirme a Galicia. He probado el bocadillo de calamares y he encontrado cañas por un euro, he pagado por primera vez en mi vida por entrar en un local por la noche, y me he cruzado con más de un famoso en un mismo día. He ido a un programa de radio y he alimentado gorriones en el Retiro, y me siento un poco más cerca de las letras de Sabina...
"A mitad de camino entre el infierno y el cielo...
yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid."
es que Madrid es una gran ciudad, y no me refiero al tamaño :)