Rayuela
¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la Rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo (Et nous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (Je n’oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuèle en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.
Texto: dos fragmentos de “Rayuela” de Julio Cortázar. El primer párrafo es el fragmento inicial del capítulo 1 y el segundo pertenece al grandioso final del fantástico capítulo 36.
El primero de los textos contiene dos cosas que me encantan: la pregunta inicial y la expresión “Y era tan natural”. Siento algo similar a lo que me pasa cuando leo el comienzo de “Cambridge” de Borges (http://www.fotolog.com/orhi/11052259). El segundo es parte lo que considero el núcleo central de la novela y razón del nombre del libro. Impresionante.
Literatura, metafísica, descripción de la vida un esnob argentino en París, jazz, amistad, juegos, amor, etc. Todo ello compone una novela que no quiere ser una novela, sino que quiere llevar la novela más allá… pero desde la novela. Cien por cien literatura.
Búsqueda. Esa es la palabra clave del libro. La búsqueda de un lugar en la humanidad para el individuo, para Oliveira, el protagonista; y la búsqueda de una nueva literatura, de una nueva forma de afrontar la representación de la -extraña- realidad que nos rodea.
Existen dos formas de leer el libro: leer los primeros cincuenta y seis capítulos o leer los ciento cincuenta y cinco que lo componen en el orden sugerido por el autor. Sugiero hacerlo de ambas, aunque antes la primera. Y también aconsejo leer la edición de Andrés Amorós de Cátedra, Letras Hispánicas, que contiene muchas útiles notas y una interesante introducción -que no conviene leer antes de terminar el libro.
Los capítulos que narran la historia base se entremezclan con los anexos, que bien amplían la visión desde otros puntos de vista algo lejanos, bien profundizan en la trama, bien ejemplifican las rarezas de nuestro mundo, etc. Y el tema principal aparece y desparece, en medio de divagaciones y de reflexiones, como el estribillo de una canción de jazz, música tan importante en algunos pasajes del libro.
Dice Cortázar que: “De la Argentina se alejó un escritor para el que la realidad, como lo imaginaba Mallarmé, debía culminar en un libro; en París nació un hombre para quien los libros deberán culminar en la realidad.” No se puede describir mejor lo que intentó con “Rayuela”.
Parafraseando a Borges, Cortázar cedió “a la vana y supersticiosa tentación” de todo gran genio escritor: la de escribir una obra maestra. ¡Y en buena hora!
rasputinyyo said on 3/19/08 9:42 AM …
Mi libro favorito. De hecho lo he leido dos veces o una y media. La primera, leyendo los ciento cincuenta y tantos en el orden marcado por el autor, y la segunda, abriendo cada vez el libro por una pagina y por donde tocase, leia. Mi parte favorita la de Talita en el tablon, y el poder de la sugestión.
wittman202 said on 3/19/08 12:20 PM …
grande si, muy grande orhi
nukifilous said on 3/20/08 11:11 PM …
grandísimo, nunca tendré suficientes palabras para la obra en sí ni para lo que me hace sentir. Una obra de arte
kwitza said on 3/21/08 7:30 AM …
orhí, el domingo concretamos detalles, pero propongo partir al mediodía para llegar con calma, y por cierto, no tengo gps, así que si quieres que te deje en tu casita tendrás que guiarme, o si no dime donde te viene bien que te deje en madrí, uk? pos eso, el domingo hablamos
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understate said on 3/22/08 1:45 PM …
No te llamaría antiguo. Pero... como no se encuentra sólo en las aulas, hay que meterla en ellas? No entiendo.
Bueno, siempre posturas muy contrarias en esto... y desgraciadamente, la gente lo basa en experiencias personales o casos concretos. Nadie rechaza el castigo, en casos extremos es lo único que se puede hacer, pero en si el castigo no consigue nada. Es un recurso rápido y que sirve más al castigador para descargar su ira o rabia, que para el castigado, el cual simplemente aprende a no hacer una conducta determinada unicamente en presencia de ese castigador. (Eso si lo entiende) El castigo en muchas ocasiones sirve de reforzador de una mala conducta, consigue llamar la atención de sus compañeros, por lo que será repetida una y otra vez... Hay otras muchas formas de tratar estos asuntos, lo que pasa que llevan demasiado tiempo, y eso hoy en día, parece que escasea...
rampion said on 3/25/08 9:55 AM …
no hay problema en q cada uno se vaya por donde quiera, claro.. estamos de acuerdo. lo irreal tb nos sirve.
el problema llega cuando se va a lo irreal porque se da por agotado, por totalmente explorado lo real. lo cual no ha pasado todavía ni pasará nunca. lo irreal no existe, es solo una proyección de lo real.
salud compañero!
cocacolalight84 said on 3/26/08 9:24 AM …
creo que son las mejores gominolas que he comido jaja ;P
nos vemos,
mr_negro said on 3/26/08 1:57 PM …
Me ha gustado señor Oti, tremendos el chiste y el video q has mandado al correo. Apuntate un gallifante pq me he reido un rato.... Recuerdos desde la tierruca. Casquero hijodeputa muerete!!! jajajaja
nitadesign said on 3/28/08 8:48 AM …
¿?
opiooo said on 3/28/08 12:41 PM …
Si el ¡Jarl! significa que te ha gustado te animo a leerte algo de Thomas Hobbes, por ejemplo el Leviathan y más concretamente la primera parte "Del hombre" en la que toca el tema de la condición humana, básicamente es el tema que aborda ese personaje. Por otra parte, aunque pocas veces dejo constancia de que he pasado por aquí, a menudo lo hago, para aumentar mi lista de libros pendientes hoy "Rayuela", pero quien sabe que será mañana...Cuídate y hasta otro saludo por la Santa. xD
understate said on 3/19/08 8:54 AM …
Gran actualización.