12/27/09
Es la primera vez que me pasa que una película que, bueno, reconocía que simplemente no estaba mal, que me parecía entretenida y que pensaba que al menos merecía la pena ser vista, me parece un horror al volver a ella, pero no al volver por segunda vez, sino al volver como… por décima vez… Vamos, que he vivido muchos años engañada pensando que Sister Act 2 no estaba mal. Y sí, queridos amigos, sí está mal. Está bastante mal. Joder, de hecho es una caca gigantesca, aunque se salva por una cosa, pero esa cosa es tan cojonuda, que devuelve a la película a la mediocridad. Y es que si merece la pena esta película por algo, es única y exclusivamente por su banda sonora, que es alucinante. Pero para eso no hace falta ver la película, os bajáis las canciones y fuera. La peli no tiene nada de especial: es la segunda parte de la primera Sister Act, y en esta segunda parte no encontramos mucho nuevo: Deloris, una cantante de las Vegas, vuelve a vestirse de monja para ayudar, en este caso, a un grupo de jóvenes de barrio chungo y formar un coro con ellos. Milagrosamente, los chicos cantan de la hostia y forman un grupo que ríete tú de las búsquedas de “góspel” en Spotify, con lo cual, consiguen lo que quieren. Pero es que la peli es muy mala, muy mala. Pero muy mala… ¡qué guión señor mío! ¡Qué frases que sueltan de vez en cuando! ¡Qué absurdeces! ¡Qué resoluciones de subtramas y conflictos! No sé cómo no podía dar cuenta de eso cuando veía la película una y otra vez. Esta película se merece un suspenso y además, bastante bajo, pero bueno, como tiene una banda sonora cojonuda, le voy a dar el aprobado raspadísimo, llevándose así un ojete de monico .
Ffff, no puedo con estas pelis...