(Campanile San Giovanni, Busto Arsizio 1998)
Pensé que estarías escuchando o que, en todo caso, habrías escuchado la canción Peor para el sol, de Sabina. Yo sabes de sobra que sentí una punzada de celos, de esas que duelen por dentro y que entran como acero frío por el centro mismo del alma. Son cosas que uno no controla, y que intuye, aunque no sepa con certeza. Yo aquel sábado supe demasiadas cosas, a pesar de estar en una fiesta en muy buena compañía. De ahí que nada de lo que pasara después me sorprendiera aunque no por ello me doliera menos. El porqué de este dolor es muy subjetivo. No puedo explicarlo desde la razón, supongo que los celos nunca se pueden explicar desde la razón, son simplemente un sumidero abierto en el corazón por el que sientes escaparse parte de algo que no sabes definir. Una sensación de vacío, una estocada helada… ya sabes, te sientes inferior, inútil, torpe, absurdo. Luego recapacitas, niegas a la otra persona la capacidad de anularte, pero por un instante has sido anulado por otro. Los amigos siempre ofrecen recetas infalibles… pasa de ella tío, como esa hay mil, si ella no quiere pues se lo pierde, tú vales mucho más, es sólo una cría que no sabe lo que quiere… se escucha de todo, pero tú sabes dónde duele. Y sabes porqué. Y no lo puedes decir ni sabes expresarlo. Simplemente lo tienes ahí clavado. Y luego escuchas sus (tus) inseguridades, y te lanzarías al vacío una y otra vez para perderte en esos ojos, la (te) besaría(s) hasta el amanecer sin pausa, pero no dices nada, porque nada puedes o debes decir. Intentas desaparecer poco a poco, sabes que esto no te conduce a nada sano y que ya has pasado por ello en multitud de ocasiones. No te montes otra película, que siempre pierdes, y además ésta ya la has visto, y ya perdiste, por cierto.
Y mientras me digo esto escuchas (escucho) peor para el sol, y no puedo menos que recordar el año 1998. Estuve de Erasmus en Italia, y la escuché 200 veces. Hoy me he reencontrado en las vistillas con mi novia de entonces, me ha dado dos besos, me ha dicho que estoy hecho un gordo y que vaya barbas, y ha desaparecido en la noche. Y aquí estoy en el sofá… recordándola, y pensándote. Y naufragando un poco con Sabina y el gin tonic que me he servido para cerrar la madrugada. Porque para los perdedores las madrugadas siempre terminan así.
Con añoranza de lo que nunca fue…
(El erasmus lo hice en 1998 en Busto Arsizio, Varese, Italia)
afroditeastrale said on 5/15/08 6:35 AM …
la luce oscura
tribecca said on 5/15/08 12:03 PM …
peor para el sol, jo...
yo el erasmus lo hice en calabria en 2002
nievesnieto said on 5/15/08 6:14 PM …
LO DE IRME DE ERASMUS
.....
UNA ASIGNATURA PENDIENTE
NI LO PENSE EN SU MOMENTO
KE IDIOTA FUI
PERO BUENO....
YA NO SE PUEDE EXAR MARCHA ATRÁS....
MIL BESOS
FELIZ FINDE
martitaaa88 said on 5/15/08 4:37 AM …
hasta el amanecer...
una larga noche, sin duda para todos..