7/15/09
Tú me dices, yo te digo y así empieza nuestra guerra cotidiana. Yo me armo de adjetivos, tu conjugas el peor de mis pasados. Y te apunto donde duele, y te acuerdo el peor de tus pecados. Tu reviras la ofensiva, y disparas donde sabes que hace daño. Alli en el campo de batalla quedan muertos los minutos que perdemos, tú me dices, yo te digo y así acaba nuestra guerra cotidiana, esta guerra sin cuartel que nadie gana.
Por qué hablamos? y no usamos ese tiempo en darnos besos, en pintarnos con las manos las caricias que queremos y que no nos damos porque siempre hablamos, de lo tuyo y de lo mío, del pasado y los culpables, mientras muere otro minuto, por qué hablamos?
Ya te dije que no es cierto, ya dijiste que tu no eres lo que digo, nadie cree, nadie acepta, cada quien defiende su utopía. Y el fantasma de la duda se abre paso en la frontera del futuro, y el presente moribundo se consuela con lo poco que nos queda. Y te quiero y me quieres, pero somos más idiotas que sensatos, y aparece otro día y nos van quedando llagas incurables, de esta maldita enfermedad de hablar de más.
q caripela de melosaas aaaaaaaaaaa
jajajja
q bellas mis amiguichs.