1/27/09
Me siento extrañamente tranquilo. Extrañamente en paz. En equilibrio.
Y no sé muy bien por qué, no hay ninguna razón en especial para que lo esté.
Quizá sea el rebote del finde, hace algun tiempo me dí cuenta de que un buen final de fin de semana me aligera tremedamente el impacto psicológico del lunes. Como que ayuda a mantener el telón de acero un pelín más arriba que de costumbre.
Y este finde ha estao muy bien, el viernes más del montón, pero el sábado y el domingo han sido dos muy buenos días, sólo ha quedao pendiente el ir a vinilear, pero no pasa nada, del domingo que viene no pasa.
Y mi corazón late tranquilo, no hay problema, amigo, I´m so free...
Está claro, mi amigo Lou tiene mucho que ver con esta tranquilidad.
Ay!!
que orgulloso estará papá Sly al leer que de mayor quieres ser como él!
Tonight I cry for the ladys of the valley...