El 2 de junio de 1876, caía en combate, en la cordillera de los Balcanes, el más fogoso poeta y uno de los más grandes patriotas y revolucionarios búlgaros, Hristo Botev.
Ofrendó su vida, cuando contaba sólo 28 años, en la contienda contra los opresores otomanos, que dominaban al pueblo búlgaro desde hacía cinco siglos.
Poeta revolucionario búlgaro nacido en Kalofer, es el más importante del periodo anterior a la liberación de Bulgaria. Viajó a Odessa para completar sus estudios secundarios y a su vuelta dirigió los periódicos revolucionarios Budilnik y Zname. Su incesante activismo propagandístico encuentra su expresión en la literatura. Su poesía popular recuerda a Byron, Pushkin y Lermontov. En ella presenta a rebeldes que lucharon por la independencia, o a proscritos nobles que robaban a los ricos para entregar el botín a los pobres. Borba es una condena poética de la injusticia, y Mehanata satiriza a los políticos de café.
Todos los años conmemoran este día haciendo sonar todas las sirenas de colegios y organismos públicos..
Aunque cuando sonaban las sirenas parecía que nos volvían a invadir los turcos, los rusos, los alemanes, los romanos...