7/7/08
Verano. Ya en Santander, con las nubes, la lluvia, el viento, los tejados, parques y carreteras húmedas. Los Creedence suenan a toda pastilla (esto es una importación madrileña, más bien: cuando vivía aquí no me gustaban mucho), con esa sonrisa en mi cara tan de las películas de John Landis, el feliz descabezador de niños vietnamitas. La Filmoteca de Cantabria vuelve a funcionar, podré ver películas de Raoul Walsh y ya la inauguré con “I know where I´m going”, de Powell y Pressburger (¡chisteras que echan humo!, ¡mujeres casándose con fábricas!). Queda como espina clavada que no hay cámara de vídeo, solo la mía de fotos: la mini-DV del novio de mi hermana no tira, justo este verano en que tenía serios proyectos para ella: reanudar “Primeras palabras” y tomar varias notas para un documental.
Nada por hoy, más que esta mera nota informativa. Ah, sí: yo querría poner otra foto, una que hice hace unos días y que es de las mejores que tengo, de esas que producen cierto orgullo aun sin ser un hito ni un gran logro. Pero el ánimo censor de esta página no me permite colgarla, porque me clausurarían el chiringo. Como soy perezoso y además no tengo internet con el que perder los minutos vacíos no me pongo a buscar otro, así que trataré de mantener este, pero quede aquí constancia de mi ofensa ante esta infame norma que me impide colgar imágenes que me resultan imprescindibles. De momento aquí sigo, pero espero encontrar una vía nueva sin tardar mucho, para abandonar este asqueroso lugar. Hasta otra.
oye, no sé que foto quieres poner, pero que conste que esta me parece bien chula!! si te mudas avisa!
besos