Llegaron los Reyes

Por fin llegaron los Reyes a Queenstown, Nueva Zelanda, con un poco de retraso, pero llegaron. Yo no llegué a verlos, pero me dejaron todo en la oficina de correos para que lo recogiera.

La joya de la corona, 4 kilos de sabrosos y deliciosos polvorones Blanco, de Gijón (sí, de Gijón, quién me lo iba a decir a mí), que son los mejores del mundo, y sobre esto no admito discusión; tres camisas chulas chulas de Thailandia y una muy especial de India que me había dejado fuera de la mochila al venir porque se estaba lavando y no me di cuenta, pero ya está arreglado; carbón, porque he tardado demasiado en encontrar el trabajo de Milford Sound, yo no estaba destinado a terminar fregando platos en un restaurante normal y corriente, que para algo estoy en el viaje de mi vida; un Papá Noel de chocolate, dos revoltijos de los que cuando eres guajín te hacen tantísima ilusión y sobre todo si te los dan los Reyes Magos en persona, una pulsera y una tobillera o pulsera al gusto del consumidor; unas auténticas y genuinas Letizias de Ribadesella, en honor a esa "bendita" princesa que tenemos; y, atención, una mochila de Superman que va a ser la envidia de todo aquel que me vea portarla con orgullo... :D

Morriña acrecentada, de cuando hueles algo y te transporta instantaneamente a casa.

Mi mami me cuida.

On January 10 2008 Edit







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