Una de cada 5 personas forma su vida como piezas de un rompecabezas.
Las coloca, las encaja y si en algún momento se equivoca solo quita la pieza y ya no esta más.
Así de fácil y rápido.
(casi) indoloro.
Pero nos equivocamos.
Si algo falta, duele. Si algo duele, nos falta. Y así son las cosas.
No te voy a engañar, no es como cambiar de canal cuando algo no te gusta, ni como esas veces que te duermes pensando que mañana va a ser mejor, y te acuestas lo antes posible.
Te dije que no te iba a engañar amigo, pero me cuesta hacerte daño y mirarte a los ojos a la vez.
¿O eso era antes?
Estoy perdida,
mi rompecabezas se ha roto
por completo,
y no encuentro las piezas
que encajaban como antes.
¿Y si las pongo al revés?
¿Si no sé donde iba cada una?
Las dejo ir,
y veo como se escapan,
pero no hago nada para detenerlas.
Les giro la cara a lo que una vez fueron
y ya no serán.