El Miedo
7/7/09
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Finalmente, el deseo y la ambición son grandes generadores de miedo, ya sea por miedo a perder lo que tenemos: bienestar, éxito, prestigio, posesiones materiales, o por miedo a no alcanzar todo eso a pesar de nuestros esfuerzos. A menudo, al mirar estos deseos no cumplidos en retrospectiva, nos congratulamos de no haber logrado lo que entonces deseábamos. El deseo en sí mismo no es necesariamente negativo, se puede sentir un gran deseo de mejorar en el aspecto humano, superarse en los diversos ámbitos de la vida. Lo importante es no apegarse a lo que se posee porque se suscita el miedo a quedar desposeído. El desapego interior obedece a la superación del afán de dominio y de la dependencia a personas o cosas.
Conviene examinar otro enfoque a este tema, presentado por el notable psiquiatra italiano Roberto Assagioli. Según él, existen cinco tipos principales de miedos que son el fundamento de los cinco instintos básicos.
El primero es el instinto de conservación, que tiene como raíz el miedo a la muerte.
El segundo es el impulso sexual, que surge del miedo a la soledad y de la sensación de estar incompletos.
El tercero es el instinto gregario, y también él tiene su origen en el miedo que experimenta el sujeto al sentirse un débil e inseguro individuo separado, lo que lo induce a buscar apoyo y seguridad en sus asociaciones con los demás.
El cuarto es la tendencia a la autoafirmación. Esto podría parecer el polo opuesto del miedo, pero en un análisis más profundo muestra que al menos una de sus raíces es el miedo a no ser apreciados, reconocidos o valorados como lo merecemos (o creemos merecer) y, por consiguiente, de no disponer sobre los demás de todo el poder que desearíamos.
El quinto es la tendencia a indagar, la sed de saber suscitada por el miedo a lo desconocido y al misterio.
¿Cómo podemos librarnos del miedo? Según Assagioli, existen dos grupos de medios: los psicológicos y los espirituales, los cuales actúan a distinto nivel, por lo que es aconsejable que se usen conjuntamente.
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IMAGEN: Siegfried Zademack - Kleiner Helfer 1994
Yo creo que se pueden vencer esos miedos ..