7/13/09
hay veces en la vida que tienes tantas cosas que decir que no alcanzaría el tiempo, y mucho menos la paciencia de la otra persona, pero mucho más que eso es que no es lo correcto tu conciencia te impide hablar, y comienzas a soltar palabras por palabras, sin ningún sentido, que comienzan a parecer cada vez mas incoherentes en la medida que sabes que lo que piensas no es ni remotamente lo que sale de tu boca, pero que va!, eso es lo que se espera y no podría ser menos, y hay momentos en los que vale la pena mentir, mirar a la cara y solo decir... nada. Y así quien puede quejarse de que le miento, al menos si miento lo sé hacer bien, no como otras personas que mienten en mi cara y yo tengo que morderme la lengua y poner cara de felicidad, y por más que mi conciencia me pueda retar así es el mundo, y al final la sinceridad pasa a ser destellos de momentos y no necesariamente una virtud.