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NOVELA

CAPITULO 44

-Me siento como un buey que está siendo juzgado por su fuerza- dijo Rocio a Lali. No dijo nada más, porque una de las mujeres acercó un látigo a su rostro de manera muy elocuente. Tardaron casi todo el día en vaciar los carros. Exhaustas, fueron conducidas hasta un pequeño edificio de piedra, en el que sólo había dos catres. El edificio estaba rodeado por una docena de pequeñas mujeres ulten- Lali-murmuró desde su catre. Lali resopló- Debemos tratar de huir, debemos regresar a casa, debemos explicar a nuestra gente qué ha ocurrido, antes de que estalle una guerra. Debemos ver a Amadeo y... Lali, ¿me estás escuchando? No sé cómo podremos huir y estoy demasiado fatigada para pensar.
-¿Para qué deseas ver a Amadeo?
-Para proseguir la tarea comenzada por Peter- dijo ella como si Lali debiera saberlo- Debemos hallar la manera de unir a las tribus. Aunque sea para que los iriales podamos matar a estos ulten que nos atacaron y dieron muerte al rey de Lanconia- Ante el asombro de Rocio, Lali se echó a llorar. Rochi no supo qué hacer, los lanconianos no solían llorar, se volvió y trató de dormir. Quizás al día siguiente pudiera hablar con Lali sobre la posibilidad de huir. Lali también trató de dormir pero no podía dejar de llorar. Lanconia ya no le importaba, Jaime tampoco, el hermano de Amadeo o el hijo de Brocain no importaban. Sólo le importaba haber perdido al hombre que amaba.
-Y ni siquiera pude hablar con él- murmuró en la oscuridad- Oh, Dios, si tuviera otra oportunidad, sería una verdadera esposa- se durmió llorando.



La risa de Jaime atravesó el aire y retumbó contra los muros de mármol blanco del palacio ulten. Las tres hermosas mujeres que estaban con él sonrieron encantadas al contemplar el tablero de ébano y marfil.

-Has ganado una vez más, maestro- dijo una de ellas seductoramente- ¿A quién de nosotras escoges esta noche?
-A todas- dijo Jaime, riendo- O quizás esta noche elija a otras tres
-Somos tuyas- dijo la segunda mujer
El hermoso y lujoso palacio de Ulten era el producto de siglos de "préstamos". El mármol iba camino de una catedral inglesa, cuando los ulten atacaron silenciosamente durante la noche, matando a los mercaderes que lo transportaban y a sus custodios. Luego habían llevado las carretillas llenas de mármol a través de las montañas, hacia sus ciudades. Incluso habían tomado en "préstamo" a los albañiles, haciéndolos trabajar hasta que murieron, arrojando luego sus cuerpos montaña abajo.
La enorme habitación, estrecha, alta y larga, tenía muros de mármol blanco con vetas y por doquier había pruebas de la habilidad de los ulten para "tomar prestado". Ellos eran los que recogían el despojos de las batallas. Cuando los participantes lloraban a sus muertos, los ulten se llevaban todo cuanto pudiera serles útil. Eran como hormigas, capaces de acarrear grandes pesos. Invadían las ciudades sin que los habitantes lo notaran y llevaban cuanto podían a su rey y a su ciudad. El palacio estaba lleno de riquezas antiguas: hermosas espadas, escudos, tapices, cientos de almohadones bordados, tazas de oro (que no combinaban entre sí), platos, candelabros, cuchillos de mesa. Había pocos muebles, pues era difícil transportarlos sin llamar la atención, pero había algunas mesas bajas y largas, cubiertas por bellos manteles de hilo irlandés. Los invitados se instalaban sobre los almohadones y contemplaban a las mujeres que caminaban silenciosamente por la habitación, calzadas con chinelas de suela blanda, atendiendo diligentemente a los hombres. Los tres fearen estaban juntos en un extremo de la habitación y fruncían levemente el ceño, con gesto de desaprobación. Ignoraban a las diez mujeres que estaban cerca de ellos y comían frugalmente.

Jaime se recostó contra los almohadones, mientras una mujer lo abanicaba, otra sostenía sus pies sobre su regazo, otra dos masajeaban sus pantorrillas y otra pelaba almendras para que él las comiera. Otras cuatro mujeres estaban cerca de él, por si a Jaime se le antojaba alguna otra cosa. Su rostro expresaba una felicidad sublime. Pablo estaba en otro lugar de la habitación, conversando animadamente con una bellísima mujer y aparentemente se divertía mucho.

Peter, en cambio, estaba de pie junto a las ventanas del lado este de la estancia contemplando a las personas que se hallaban en las calles y mirando los edificios de la ciudad amurallada. Pablo se excusó con la mujer que estaba a su lado y fue junto a Peter.

MÁS ABAJITO^^




On November 04 2011 118 Views



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Car_paz On 14/11/2011

Cuantos caps fal


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Moonoslaliter On 14/11/2011

Dejé nuevo cap de mi nove!!!...
si podés pasate y leela!!...

Te espero
Besos ^-^


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Moonoslaliter On 14/11/2011

Cuantos caps faltan para que termine la nove???....
no quiero que se acabe
QUIERO MAS NOVE!!!

Jaime es un X$%Ç... que Peter haga algo!!!...

Quiero que se encuentren y que Lali le diga que lo AMA!!!...

Espero mas nove ^_^


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Cafotolog On 14/11/2011

maaas noveee


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Cafotolog On 14/11/2011

ya quiero que peter y lali se veaaan


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Cafotolog On 14/11/2011

no quiero que se acabee


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Cafotolog On 14/11/2011

esto se esta poniendp muuuy bueno


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Cafotolog On 14/11/2011

oh diooss


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Petizita_roo On 14/11/2011

Mmmmm osea que Peter ya sabe que Lali solo quería levantarle el ánimo...

Bueno ya que falta tan poco espero que podamos terminarla hoy... Ya tenes otra? No me acuerdo si ya lo dijiste, perdón =S tengo MUY mala memoria a veces jejeje


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807293908 On 14/11/2011

la vas a terminar hoy?? di que is si??? estoy muy engachada y vasa subir otra despues??.. ya se demasiados pregunta con una sola respuesta me conformo gracias!


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Mundolalipitence On 14/11/2011

5

-El rey Salvador lo prohibió- respondió una de las mujeres. Peter imaginó que los hombres ulten que habían sobrevivido estarían encantados de tener una ciudad nena de mujeres, cualquiera de ellas estaría dispuesta a acostarse con ellos para poder tener niños.

Cuando llegaron a la ciudad, los temores de Peter se vieron confirmados, al ver a Salvador, un hombre rodeado por hermosas mujeres jóvenes. Peter se maldijo a sí mismo por haber creído en las palabras de las mujeres, cuando afirmaron que sólo lo deseaban para tener niños y para unirse a las otras tribus. Quizá las mujeres lo creyeran pero el viejo Salvador no tenía la menor intención de compartir su harén con ellos. Peter pensó que quizá Salvador deseaba que los extranjeros dejaran a algunas mujeres encinta. Luego ordenaría que matasen a Peter y a los demás.

CONTINUARÁ...

Faltan tres capitulos y el épilogo
desde YA aviso que es un final abierto :)


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Mundolalipitence On 14/11/2011

4

Con renuencia, Peter acompañó a las mujeres ulten. Durante los días siguientes, él, que era el único hombre que hablaba el idioma ulten, habló con las mujeres. Le disgustó la promiscuidad en que vivían y si hubiera estado en Inglaterra, hubiera prohibido a sus hombres que alternaran con ellas pero los fearen, Jaime e incluso Pablo, dormían cada noche con una mujer distinta. Mientras los demás retozaban en medio de los arbustos, Peter conversó con dos mujeres que en ese momento estaban desocupadas y ellas le informaron sobre la triste y reciente historia de los ulten. Quince años atrás, todos los habitantes de los aislados pueblos ulten habían contraído una extraña fiebre, que se decía que provenía de Oriente. Las mujeres se recuperaron rápidamente pero los hombres murieron por centenares. Cuando la fiebre pasó, sólo sobrevivió un cuarto de la población masculina y, hacia fines del año siguiente, se descubrió que esos hombres sólo podían engendrar mujeres. De modo que hacía ya muchos años que la ciudad ulten era una ciudad de mujeres.

-¿Por qué no acudieron a las otras tribus para pedir hombres?- preguntó Peter- Seguramente hubieran venido

ABAJITO O ARRIBA¬


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Mundolalipitence On 14/11/2011

3

Peter el rey y Peter el hombre, entraron en conflicto. Como rey deseaba conocer a esa tribu esquiva, pero como hombre, deseaba recuperar a Lali. Durante el largo viaje, Pablo le había dicho que Lali había ido a su encuentro después de la muerte de León y Peter imaginó que lo había visto llorar. Sabía que los lanconianos no lloraban pero Lali, una lanconiana, lo había visto llorar y no se había burlado de él ni se había enfadado por el contrario, lo había impulsado a creer nuevamente en sí mismo pero él no había percibido su intención. Su sensación de fracaso le había llevado a encolerizarse con ella. Peter la añoraba y deseaba ir en su busca pero Jaime le había gritado, diciendo que si los ulten los necesitaban, debían acompañar a las mujeres ulten. Peter dijo que Jaime sólo pensaba en el sexo y habían estado a punto de reñir. Pablo había intervenido y sus serenos consejos habían logrado que Peter el rey prevaleciera sobre Peter el hombre. Pablo dijo que estaban cerca de la ciudad de Amadeo y que seguramente Lali y Rocio llevarían a Mercedes hasta allí y que no necesitaban a Peter. Además, Peter no deseaba ofender a los ulten, pues quizá no tendría otra oportunidad de introducirse en su recoleta ciudad montañosa de forma pacífica.

ABAJO¬


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Mundolalipitence On 14/11/2011

2

¿Cómo luchar contra esas mujeres, tan hermosas y pequeñas? Seis días atrás había despertado en la parte posterior de un carromato tapizado de seda, con un agudo dolor de cabeza. Había abierto con el hombro la puerta cerrada con llave y el carromato se había detenido. Seis bonitas y menudas mujeres le habían rogado que no se enfadara. La furia de Peter se había apaciguado un tanto cuando vio que los otros hombres estaban ilesos pero recrudeció cuando no vio aparecer a Lali, ni a Rocio, ni a Mercedes. Las mujeres ulten le habían dicho que las habían dejado en el campamento.
Tardaron casi un día en regresar allí y Peter comprobó que estaba vacío, como si las mujeres iriales y Mercedes hubieran empaquetado y se hubieran marchado pero Peter no estaba convencido. No le agradó haber sido drogado y encerrado en un carro, dijo que iría en busca de las mujeres. Las mujeres ulten se echaron a llorar, dijeron a Peter que harían cualquier cosa si volvía con ellas, dijeron que estaban enteradas de su deseo de unir a toda Lanconia pero sabían que no incluiría a los ulten, porque todos los odiaban y aseguraron que ellos lo necesitaban más que cualquier otra tribu. Afirmaron que enviarían un mensaje a los iriales si Peter las acompañaba.

ABAJO¬


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Mundolalipitence On 14/11/2011

1

-¿Aún estás preocupado por Lali?- preguntó- Peter continuó mirando por la ventana, sin responder- Dijeron que las habían dejado allí- dijo con el tono de quien repite algo por centésima vez- Los ulten no matan. Son capaces de robar cualquier cosa, incluso al rey de Lanconia si lo desean pero no son asesinos. Nos drogaron, nos secuestraron y dejaron allí a las mujeres. ¿Por qué no les crees? Ya ves que no necesitan mujeres. Pablo sonrió a la hermosa mujer que lo aguardaba frente a la mesa- Sólo desean hombres- no podía dejar de sonreír- Debemos darles lo que desean de nosotros y marchamos. Quizá podamos llevamos a algunas de estas mujeres- Peter lo miró con frialdad
-Te han seducido- los ojos de Pablo brillaron
-Una o dos veces- Peter volvió a mirar por la ventana.
-No confío en ese hombre, Salvador- dijo refiriéndose al que se hacía llamar rey de los ulten- Y no me agrada ser un prisionero, aunque las cadenas sean de seda.
-Has dicho que deseabas unir las tribus. ¿Qué mejor entonces que...?
-¿Que acostarnos con sus mujeres?- preguntó Peter, frunciendo el ceño- Creo que sirvo para algo más que para ser utilizado como semental- se volvió y Pablo se encogió de hombros y regresó a la mesa. Peter siguió mirando por la ventana, maldiciendo su impotencia.

ABAJO¬


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