Temporal
1/26/09
Menudos días que llevamos.
Ayer volviendo desde Benavente, a la entrada de Galicia una nevada que nos acompañó hasta Ourense nos hizo el viaje bastante más incómodo y pesado de lo habitual.
Y el viento del viernes fue mucho. En la foto un ciprés que rompió un montón de sepulturas en el cementerio de Noia.
Aunque siempre hay quien le ve el lado bueno, y al arrancarse de raíz permitió descubrir varias lápidas gremiales enterradas, y es que este cementerio ya se empleaba en la época medieval, y de aquella en la piedra que se ponía sobre la tumba se grababa un símbolo que reflejara el oficio del que moría.
En fin, que este invierno ha llovido, nevado y venteado todo lo que no hizo en los dos anteriores. A ver que verano viene.
Me dá mucha penita ver árboles tan grandes caídos. el otro día pasé por el Campo de Marte mientras estaban recogiendo los restos de unos árboles centenarios que cayeron con el temporal y se me cayó el mundo a los pies. Joer, ando con la lágrima a flor de piel últimamente