NAVEGANDO POR LA PISTA
8/5/08
Consciente o inconscientemente, el piloto de carreras “navega” por la pista siguiendo un sistema de “punto por punto”. El pensamiento elige los puntos conscientemente, aunque luego reaccionará a ellos de forma inconsciente.si te das cuenta de ello como si no, vas procediendo alrededor de la pista de un punto de referencia a otro, como un ejercicio de “unir los puntos” . Los puntos de referencia y las “marcas” te dirán en qué parte exacta de la pista estás, y a dónde quieres ir. La manera en que el sistema ojo/cerebro/nervio/músculo humanos trabaja es tal que el coche tiende a ir hacia dónde el piloto está mirando. Por ello, necesitas mirar hacia donde quieres que el coche vaya. Los puntos de referencia son, en realidad, “dianas”.
Algunos puntos de referencia son obvios: puntos de frenado, puntos de entrada en la curva, puntos de paso por el vértice, puntos de salida, el lugar de la pista donde quieres estar cuando remontas una “colina ciega” o cambio de rasante, y ese tipo de marcas. Los puntos pueden ser algo inmóvil, una mancha de diferente color en el pavimento, un bordillo (preferentemente, no un cono, pues no es algo fijo) o lo que tengas a mano. Lo que esas marcas hacen es recordarte en qué parte exactamente de la pista estás y cuál debería ser tu respuesta inmediata:
“Debo frenar en ese punto y tener mi pie“programado”para hacerlo al pasar por él.”
“Necesito permanecer en la parte izquierda de la pista , o me toparé con un gran bache”.
No pretendo decir que tu mente debería focalizarse exclusivamente en esos puntos, o que deberías clavar la mirada sólo en ellos, pues eso podría llevarte a ignorar estímulos importantes. Una vez te has aprendido la pista, para un coche en particular, y con unos ajustes mecánicos en particular, todos esos puntos de referencia son como “programas residentes” en tu memoria RAM y dejas de pensar en ellos, simplemente los usas. Una vez los puntos se hayan establecido, tus ojos y tu cerebro se centrarán casi automáticamente en el siguiente punto al pasar por uno de ellos.
De hecho, si preguntamos a la mayoría de pilotos qué es lo que miran en la pista, suelen contestar “No lo sé, nada en particular, supongo”. Pero si les hacemos sentarse y visualizar la pista en su imaginación, hallaremos que tienen cientos de puntos de referencia visual. Ellos no piensan en los puntos, es casi una respuesta condicionada. Las marcas te dicen dónde estás y dónde quieres ir. Pero para ser realmente rápido, te debes ajustar al estado de tus neumáticos al máximo.Normalmente detectarás los cambios en los niveles de adherencia, ya sea en tu coche o en la pista, en las zonas de frenada. Cuando notes que la adherencia se va deteriorando, simplemente, adelanta un poco tu marca de referencia, y frena un poco antes.Cuando frenas demasiado tarde, pasas las primeras fases de la curva intentando reencontrar el control del coche, y pierdes un montón de tiempo, en el mejor de los casos. Cuando frenas un poco antes, pierdes muy poco tiempo, y a cambio tienes tiempo para analizar la situación.
Más es mejor Aunque el “ejercicio de la navegación” puede ser llevado hasta extremos no productivos, en general, cuantos más puntos de referencia identifiques, mejor vas a hacerlo en la pista. Si tienes sólo unos pocos, la escena desplegada delante de ti cuando llegues a un punto conflictivo de la pista será brusca y “a trompicones”, como en las películas antiguas, antes de que aumentaran el número de imágenes por segundo, y tu conducción será consecuente con ello. Con muchos puntos, la situación fluye suavemente, y tú forma de pilotar también.
Dónde mirar :Ya sabemos que tú quieres mirar hacia donde quieres que vaya tu coche. Pero hay algo más al respecto. Necesitas mirar hacia delante. Lejos y hacia delante.
En cualquier punto cercano al límite de la adherencia, tienes muy poca influencia sobre dónde estará el coche en los siguientes 5 ó 10 metros, por lo tanto puedes estar mirando, mientras, haces algo “de provecho”. Si te centras en la pista directamente justo delante de ti, se precipitará a una velocidad demasiado rápida para reconocer las “marcas”, y demasiado rápido para que tu cerebro pueda procesar toda la información y responder en consecuencia. (pruébalo cuando vayas de pasajero por una autopista). Cuanto más a lo lejos mires, más lento te parecerá que vas, y más tiempo tendrá tu cerebro para procesar la información, si estás mirando demasiado a lo lejos, puedes perder detalles que te recuerdan en que parte de la pista estás en ese momento. En realidad, hacia dónde debes mirar está en función de tu velocidad actual, el estado y características de esa porción de la pista, lo que está haciendo el coche en ese momento, y la situación del “tráfico”. Recuerda siempre que tras haber aprendido y automatizado una cierta cantidad de habilidades y de experiencia en el pilotaje, un 98% de este trabajo es puramente mental.
Un saludo de un romántico de la vida Gilles
oh, q foto mas bonita...
lueg m paso con ma tiempo...
y a lo d schumi no reponds? q raro...
bicos.