Dos cola-caos.
11/9/09
Hoy, ya a ultima hora, acabamos Ambo y yo tiradas en el suelo. Ella diciendo "¡Que se muere! ¡Que se muere!" Y yo riéndome a más no poder.
Recordando esa escena pensé dos cosas:
1. Alex. Si hubiera estado, se habría reido e imagino su reacción haha.
2. Facu. Facu y nuestra risoterapia. Esas veces que Facu decía que quería verme y necesitaba mi risa.
Que lindo este niño. Que poco le veo. Oins Facu :) (L)
--
Me pregunto como le habrá ido hoy.
Aiiins, hasta la tarde no hablamos. Que ganas.
--
Seguia dormida, y te sentia ahí, a mi lado.
Seguía dormida y sentía como me recogías el pelo detrás de la oreja. Entonces, te detenías ahí y la acariciabas. Solías jugar con ella. Dices que te gustan mis orejas.
Seguía dormida, y sonreía para mi misma. Y sentía como tú también lo hacías...acariciándome ahora la mejilla.
Seguía dormida y en mi cabeza se repetían numerosos Te quieros, cada cual con mas fuerza. Seguía dormida e interrumpiste mis mudos Te quieros con uno tuyo,...susurrado.
Seguía dormida y senti como besabas mi hombro; luego mi cuello. Me encanta sentir tu aliento.
Seguía dormida y sentía como me tenias entre tus brazos, y sin necesidad de palabras, sentia como deseabas que el tiempo se detuviera, que quedara ahí siempre, contigo. Juntos. Compartiendo el mismo deseo sentía como los Te quieros me golpeaban el cuerpo. Te quiero.
Seguía dormida y de repente dejé de sentir. De sentirte...
Me desperté. Tu cama, tu habitación, tu ordenador encendido con aquel fondo de pantalla que tanto te gusta. Tu olor. Tu aroma.
Me levanto. Y busco mi ropa entre tus sabanas y por el suelo.
Sonrio. No puedo evitar esa sonrisa constante en mi cara.
Me visto.
Voy al baño y veo que, a pesar de tener los pelos que tengo, y estar sin maquillaje, me sentia guapa. Entonces sonrei al espejo.
Esa mañana era todo perfecto.
Sigo por el pasillo y a la izquierda te encuentro, en tu cocina.
Que tonto, preparabas el desayuno. :)
Me viste. Sonreiste al verme allí, recién levantada, en tu casa, en tu pasillo. Mirándome, y yo con una camiseta arrugada y mis pantalones cortos. Que pintas tenía.
Nos acercamos. Un beso. -Buenos días.-Otro.-¿Por qué no me despertaste?.-Risas. Miradas. Otro beso, intenso. -Estabas preciosa.- Un abrazo. Miradas. Sonrisas.
Pásamos toda la noche juntos y asi sentíamos la necesidad de besarnos, de abrazarnos. Mirarnos y decir: Es él. Es ella. Que suerte tengo.
Preparados dos cola-caos, nos sentamos.
Te levantas antes de dar el primer sorbo y coges unos donuts.
Mientras, yo rio moviendo la cuchara dentro del vaso, terminando de disolver el cacao en la leche.
Te sientas. -Que mono eres.-
No acaban nunca nuestras sonrisas.
Das el primer sorbo. Te quemas.
Me rio. Te vacilo diciendote que eres un enano y nu quejica. ¡No podía quemar tanto!
Nos miramos con cariño y picardía.-¡Venga lista! Dale tu un sorbo, a ver si quema o no.-
Di el sorbo.
Me quemé.
Me despierto.
Veo mi habitación, mi cama, mis sábanas revueltas. Y ahora no sonreia.
Mierda, como te echaba de menos.
Mierda, como te echo de menos.
Te quiero.
Me encanta sentirte. Aunque sea soñando. Puede que la causa de este sueño sea una mezcla del echarte de menos y de como te dormias anoche mientras hablábamos por teléfono.
mR ~
En ocasiones es imposible realizar un sueño en el momento, pero es entonces cuando soñar que tan solo duermes con una persona se convierte en la cosa mas grande del mundo.