Cualquier forma de amor, incluso la más diminuta, le recuerda dolorosamente al amor perdido. Incluso esa forma minúscula de amor que viene a llamarse, con frecuencia y a falta de un nombre más adecuado, amor propio.
molaría que cada saquito de esos escondiera una cosa diferente dentro, estilo los caramelos de Harry Potter (ahorrándose aquellos de sabor a vómito..) y salieran vespas tb jajaja
Cualquier forma de amor, incluso la más diminuta, le recuerda dolorosamente al amor perdido. Incluso esa forma minúscula de amor que viene a llamarse, con frecuencia y a falta de un nombre más adecuado, amor propio.
R.Lóriga.
estan guays.