Valle del Elqui
7/30/08
Una tajadura heróica en la masa montañosa, pero tan breve, que aquello que no es sino un torrente con dos orillas verdes. Y esto tan pequeño, puede llegar a amarse como lo perfecto.
Tiene perfectas las cosas que los hombres pueden pedir a una tierra: La luz, el agua, el vino, los frutos. ¡Y que frutos!
Lengua que ha probado el jugo de su durazno y boca que ha mordido su higo morado, no será sorprendida en otro con mejor dulzura.
El mejor atardecer que se podía pedir (L)