647. VOLADO.
Soy yo, viajando en un avión rumbo a Tenerife para presentar "Nuestro propio cielo" allí.
Y entonces recordé lo que escribí hará como dos años en "Mi vida rueda":
---
Cuando viajo en avión y el bicho despega, siempre hay un segundo, quizás algo menos, en el que siento que no me importaría nada que, justo en ese momento, el avión explotara en mil pedazos. Y, en ese preciso segundo, me dedico a cerrar los ojos y a desearlo como quien pide un deseo ante una tarta de cumpleaños o una estrella fugaz. Y me concentro. Y lo pienso: que ocurra, que explote, que mis vísceras salten por los aires. Y a la mierda mi mundo. A la mierda tantas metas y ambiciones...
Y así, para mi familia, amigos y conocidos, siempre seré el joven destinado a triunfar fulgurantemente en el séptimo arte pero cuyo talento se truncó fatalmente en un trágico accidente aérero. Sin duda, esto se me antoja más llevadero que seguir viviendo para que esos mismos familiares, amigos y conocidos comprueben con sus propios ojitos que tus sueños finalmente no se cumplen... Ya se sabe que cuando alguien muere antes de tiempo, a todos les da por pensar que el muerto, de no haber palmado, habría vivido una vida maravillosa y repleta de sueños cumplidos.
---
Ay. El avión, esta vez, tampoco explotó. Y creo que ahora soy un poquito, sólo un poquito, más optimista que por aquel entonces.
http://www.robertopereztoledo.com
On June 12 2008
Edit