266. LAS CUARENTA DE ROBER.
Sentado en el incómodo sofá de mi sala de estar, en una tarde gris, Rober me cantó las cuarenta mientras se comía un bocata.
Y yo asentí y le di la razón.
Luego él me regaló una funda hortera para mi móvil.
Y nos dimos la mano.
Lo que no mata una amistad la hace más fuerte. Eso seguro. Tan seguro como que nos queremos un huevo.
Pero sí, yo tengo que aprender a relajarme.
Bueno, y Rober también.
<A HREF="http://www.robertopereztoledo.com" TARGET=_top>http://www.robertopereztoledo.com</A>
On May 25 2007
Edit