104. TERMINEKO, CON "K".
El otro día, Eneko se indignó en Starbucks porque el camarero escribió mal su nombre en el vaso. Lo escribió con "c": Eneco. A punto estuvo de pegar dos yoyas al camarero lerdo... Y, como venganza, dejamos la mesa como veis en la foto, hecha un asco.
Tras perder más de diez kilos en su verano en La India, Eneko ya ha recuperado del todo sus músculos. Y esos brazos que son como quince veces los míos.
Su aspecto de cachas de gimnasio siempre ha contrastado con su personalidad profunda, culta y parca en palabras: un cóctel explosivo que le hace extrañamente único.
Pero no os engañéis, en su vocabulario cotidiano tampoco faltan los arranques bordes hacia mi persona ("vistes como un gafapasta", me dijo) y fantasmadas propias de musculosos.
Hace poco, sin ir más lejos, me propuso ir a ver no sé qué peli a los Cines Ideal. "Ah, pero esos cines son los más inaccesibles de Madrid para sillas de ruedas, están plagados de escaleras", le comenté. "Yo te subo con una mano y en la otra, las palomitas", respondió él. Lo peor es que creo que sería capaz...
Y es que, por encima de todo, Eneko ya vuelve a ser Termineko. Con "k".
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On December 13 2006
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