90. LA DUCHA EN LO ALTO.
Si vas en silla de ruedas y vives solo, no hay nada peor que el hecho de que un amigo que se aloja momentáneamente en tu casa se marche dejándote la alcachofa de la ducha en lo alto. Las alturas forman parte de un mundo inhóspito y desconocido para mí.
Esto de la ducha lo descubrí minutos después de que se marchara mi querido Nau, mi amiguito desde parvulitos, que pasó unos días en Madrid en viaje de negocios. No me preguntéis qué clase de negocios. En el fondo, Nau es como Chandler en "Friends": nadie sabe bien en qué trabaja.
Durante su estancia en la capital, Nau se encontró con Massiel por la calle (el perrito de Massiel incluso le lamió un poco las zapatillas, lo que provocó que Massiel gritara: "¡Deja de lamer al señor!") y, mientras veía la tele, se dedicó a enumerarme "las cachondas" a las que se tiraría (Soraya de "OT", Elena Anaya, Nelly Furtado, Marusky de "Gran hermano"...).
Y, como colofón, soltó alguna frase mítica para el recuerdo: "Yo podría ser guionista como tú, tengo un montón de ideas para películas, lo que pasa es que cuando abro el Word para escribirlas, me bloqueo".
Juas.
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On November 29 2006
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