8/16/09
Se reía con nerviosismo mientras hablaba, observándole con sus vagos ojos nomeolvides. Era una mujer curiosa, cuyos vestidos parecían el fruto de un arrebato interrumpido por una tempestad. Casi siempre estaba enamorada de alguien y, como su pasión nunca era correspondida, mantenía intactas todas sus ilusiones.
El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.
Me encantó ese libro.