Todo aquello que no se hace cuando ya eres adulto.
Toda la intensidad que dicen con el tiempo se relaja.
Toda la emocion de pensar que algo es para siempre.
Lo cierto es que todo era parte de este año, formaba parte del plan. Dando pequeños pasos que te ayudan a crecer y volviendo de nuevo a las risas mas infantiles, asi se consigue el equilibrio de esta etapa.
A tan solo unas cruces en el calendario. Cuantas menos cruces quedan por marcar, mas miedo entra de terminar, mas ganas quedan de volver un pokito atras, al principio, a la ilusion, al miedo, al cosquilleo.
Pero no consiste en volver. Solo se vuelve a las cosas estáticas, a lo que no cambia, y entonces todo se convierte en un sueño. El mundo ha seguido su curso en todas partes, soy, en parte, otra, son, en parte, otros. Volvere por un tiempo a mi comodidad, a lo que siempre ha sido mio, pero la huella de este año, de esas sonrisas, cambiará para siempre una parte de mi, cambiarán una parte de mi historia, me cambiarán a mi.
...y por eso tengo que dar las gracias...
Cuando eramos Reyes.... (Puede que lleguemos a escucharla de nuevo)