Me ponen las curvas.
Creo que todo empezó a ser más feo y menos humano cuando se dejaron de lado las curvas y se empezaron a utilizar las rectas.
Y mira que había donde fijarse:
Que curvas son las nubes, la fruta y la luna
y rectas las murallas y las rejas.
Curvas, las guitarras y los violines,
rectas, las cruces: las gamadas y las otras.
Curvos, los botijos de agua fresquita,
rectas, las agujas hipodérmicas.
Curvos, los globos y los discos,
rectas, las fronteras y las marchas militares.
Curvos, los signos de interrogación,
rectos, los signos de admiración.
Curvas, las almohadas y las mecedoras,
rectas, las lanzas y las guillotinas.
Curvos, los caminos de tierra,
rectas, las autopistas de asfalto.
Curvas, las que tiene mi vecina,
rectas, las gráficas de bolsa.
Curvo es el vuelo de un pájaro,
recta es la trayectoria de una bala.
Curva es la S de Sí,
recta es la N de No.
Curvas tiene un corazón,
y recta es la flecha que lo destroza.
Está claro…
Aunque haya un camino más corto,
creo que voy a seguir dando vueltas por la vida.