6/30/09
Ayer lloré sin una lógica explicación. Si no eres nada mío y yo no soy nada tuyo. Pero aún así tú lo causaste. Sin darte cuenta me descepcionaste. No debería haber sido así por lo mismo que acabo de decir: no somos nada!
Es también mi culpa, por no querer aceptar la realidad así de cruel como es, por no conformarme como el resto con el pedazo que me toca.
Yo no quiero resignarme. Debe ser difícil pero no imposible encontrarlo. Sólo pido que no continuen empecinados en desilusionarme, pues no pienso cambiar de parecer ni desistir a mis sueños.
Soy conciente de que la felicidad no es eterna y de que lo que ocurre en los cuentos, en los cuentos se queda. Pero de repente me veo tan vulnerable que busco a alguien que me cuide del entorno y me diga que sí, que hay maldad. Mas que él me protejerá y todo va a cambiar, que me entregará por lo menos de él, un mundo de sinceridad. Y que ya no me va a dejar llorar por lo injusto que es amar a alguien que no es de verdad.