FOREVER YOUNG
1/28/09
Algunas cosas solo me pasan a mí, es por lo que decido escribir después de tanto tiempo para el público amado.
Empezaré contando mi odisea para volver a España desde Venecia en Navidades.
Resulta que llego después de dos horas de tren todo contenta al aeropuerto con 5 horas de adelanto y veo que el vuelo sale a las 10:30, todo bien supongo, pensé yo. Mi vuelo era a las diez menos diez de la noche, se habría retrasado. Para todo el que no lo sepa las 10:30 implica sol, mañana y una noche en el aeropuerto de Marco Polo con una familia de ecuatorianos que conocí en el instante. Está bien, lo habrán retrasado y cogeré el de mañana. Mi esperanza, que siempre fue libre de irse, no lo hizo. Por el camino y de noche conocía a otros personajillos del mundo de los abandonados por la noche en los aeropuertos. Ella se llamaba Andrea y era croata (dos cosas que me haría creer en las casualidades ya que mi compañera de habitación tiene ambas características). A la pobre le han robado la cartera mientras dormía y la intento tranquilizar invitándola a tomar algo. De repente el aeropuerto se empieza a llenar y a nosotras, descubridoras de nuestra pasión por la música a la vez, nos empieza a dar por cantar (primero fuera y luego dentro) hasta que algunos aplauden, hombre faltaría más. Jajajaja.
Menos mal que esto está lejos y lo puedo contar en clave de humor, pero no me hizo nada de gracia saber por la mañana que mi avión había salido unas 5 horas antes de lo previsto el día anterior (alguien me puede decir si adelantar los vuelos y encima sin avisar es legal?) llorando como un alma en pena me intento esconder del avistamiento de mi profesor de árabe en Trieste (casualidad?) y discuto con policías, taquilleras, telefonistas de Vueling y de Rumbo, etc. Hasta que hay una solución asequible, coger uno de Air Europa a las 8 de la tarde. Otra vez a esperar, a recorrerme el vasto mundo (ironizo) del aeropuerto que es ya mi segunda casa y a aburrirme mientras veo como mi pelo ya reflecta la luz del sol de lo sucio que está. Wuau! Toda una experiencia vaya…
Último episodio para no decir a las madres: el otro día yendo en el autobús, un viejo que estaba sentado atrás me empezó a tocar el brazo, y yo sin darme cuenta, hasta llegar casi a mi teta, Dios!!! Porque me tienen que pasar estas cosas¿? Pobrecita yo, y que miedica, que lo único que supe hacer fue levantarme en lugar de gritarle pervertido, que es lo que me hubiera gustado. En fin, cosas de la edad….de ellos.
Animo con los estudios, yo los tengo todos juntitos en Junio, julio, pero ahora tocan las provetas de algunos ¬¬, dime Dios, si existes, que sabré hablar como una italiana de bien el día de la prueba final. Tachaaaaan!!
Pd: os echo de menos, ya sabéis… a todos….
linda y preciosa!
siempre con esa bonita sonrisa en donde quiera que te encuentres!
quierote!