Santa Prisca
11/22/09
El lado oscuro de su mente, ahí me encuentro. No me entiende. Explico y no dice nada. Sólo se rasca la cabeza y le sube al radio. La primera vez, dije está bien. La segunda, pensé que era tarado. La tercera, me desesperé, estaba harta, llegamos al lugar. Todo el mundo le pregunta, ¿eres sueco?, ¿noruego? Es buena gente. Y luego decía, “sólo dime que no vamos a abandonarnos”. A la una de la mañana, decía, “sáquenme de aquí”. Le presenté a la Pam y de ella siempre nos reímos. Ella huele a desesperación. Rodri es un maestro. Enfrente de ella, le decía, “oye, ¿qué pedo, tu amiga está más buena”. No grites. No grites. Nos escucharon. No hay pedo. Léxicos del siglo XXI. Me fui y dejé de hacerle el paro.