9/28/08
Me gusta estar al lado del camino, me gusta pensar que la vida es un gran cuento, escrito por un gran creador. Este creador solo para nosotros aventura lugares exóticos, amores únicos. Nosotros como actores solo debemos entregarnos a ese gran cuento y fluir. A veces el creador complica la trama, nos pone situaciones extremas. Me gusta pensar que todo tiene un sentido, un para que. El arte trabaja con claros oscuros. Para que exista la luz se necesita la oscuridad, para valorar la alegría se necesita la tristeza. Nos cuesta aceptar las maravillas que el creador nos regala, buscamos la felicidad pero no creemos en ella. Le miramos los dientes al caballo regalado e interferimos en el cuento. Hay que aceptar el rol que el creador nos da en su cuento y ocuparlo, porque ese rol es el mejor para nosotros y amigados con el cuento saber que avanzamos hacia un final feliz, que el creador ama los finales felices. Si nos entregamos al creador y permitimos que cuente su cuento a través nuestro nos llenara de maravillas. Habrá cada día un final feliz. Solo nos pide a cambio que demos testimonios de su cuento, que dejemos un legado para los que vendrán y seguirán este cuento eterno. Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro…se supone que son las cosas que todo hombre debe hacer. Son legados, testimonios de nuestro paso por el cuento.
que lindo sab mel!