ESCUELA RUE BUFFON, FOTOGRAFÍA DE R. DOISNEAU, 1956
CONTRATO PARA MAESTRAS DE 1923:
Este es un acuerdo entre la señorita …………………………………………………. maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela………………………………..por la cual la señorita ……………………………….acuerda impartir clases durante un período de ocho meses a partir del……………………… de septiembre de 1923. El Consejo de Educación acuerda pagar a la señorita ……………………………………………..la cantidad de (*75) mensuales.
La señorita………………………………………………………..acuerda:
1.- No casarse. Este contrato queda automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.
2.- No andar en compañía de hombres.
3.- Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana a menos que sea para atender función escolar.
4.- No pasearse por heladerías del centro de la ciudad.
5.- No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6.- No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7.- No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra a la maestra bebiendo cerveza, vino y whisky.
8.- No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
9.- No vestir ropas de colores brillantes.
10.- No teñirse el pelo.
11.- Usar al menos 2 enaguas.
12.- No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.
13.- Mantener limpia el aula:
Barrer el suelo al menos una vez al día.
Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente.
Limpiar la pizarra al menos una vez al día.
Encender el fuego a las 7:00, de modo que la habitación esté caliente a las 8:00 cuando lleguen los niños.
14.- No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios
Creo que incumplo todo, excepto lo de no casarse.
Este post está dedicado al señor J. Cartaphilus, al que se presupone honorable y se le propone formalmente un trato: Una partida de lo que quiera (trivial, ajedrez...) el 3 de septiembre y quien pierda se queda con la Ciudadanía.
Por cierto, he empezado su novela. Por ahora, no estoy aún escandalizada.
MEDEIS
2punys said on 7/14/07 9:30 AM …
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Es que los helados tienen su peligro, sip.
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pont_neuf said on 7/14/07 8:06 PM …
Bien, no podré dedicarme a la enseñanza en 1923, aunque ni me case ni me tiña el pelo.
Buscaré algo que hacer en 1923, me habré ido a París.
Muchísimas gracias por el poema, eres un encanto.
Un saludo.
thisisnot said on 7/15/07 12:26 PM …
;)
soyvisitante said on 7/16/07 12:55 PM …
Ya imaginaba yo que la gran medeis no se escandalizaba así como así. Lo más probable es que raras veces se haya puesto más de una enagua en toda su vida. Y, aunque no me consta que frecuente las heladerías de manera indisimulada, he oído decir que la visita quincenalmente el hombre de bofrost (que no es ni su hermano ni su padre), a partir de las 8 de la tarde, aprovechando que tiene que estar en casa.
Tenía mérito lo de ser maestra en 1923, sobre todo porque las postulantes al puesto era raro que no acabaran siendo monjas. Pero las mujeres eran tan honradas entonces (no como ahora, ya veo) que las echaban a patadas de los conventos.
Presuponer honorabilidad en el Sr. J. Cartaphilus denota osadía, y retarlo a un trivial temeridad. Pero acepto. Al trivial, of course, que el ajedrez es para gente inteligente, y perdería mi ventaja de salida.
Muchas gracias por dedicarme el post (brillante, como todo en ti). Aunque no sé muy bien la razón. Especularé sobre ello durante el verano, mientras no esté jugando al tomb raider.
J. Cartaphilus.
tarkovski said on 7/14/07 8:13 AM …
jojojo