¡El matadero está entre abierto! ¡Sois unos cabrones! ¡Vuestra institución apesta!
Los cobardes y sus trompetas militares Sacuden el círculo de fuego y lo electrocutan
y los muy grotescos partidarios del silencio metódico, En su trópico dictan Con el rostro paternalista Aferrados al cinto podrido que les brinca el ácido y las guadañas pedagógicas
Los perros amaestrados persiguen a un Ladrón vestido de Santiago. y bailando se alza la miseria misma soñando Dejando coágulos negros En las rejas de la cárcel de los sofistas ministeriales...