Mürren y las montañas de queso
8/17/09
Alguien dijo ayer: Comme une gamine... y qué razón tenía. Saturación de belleza que te transporta a un estado infantil, casi digno de la edad del pavo a veces.
Y las fondues con vinillo blanco y los bares con jukebox y jugarse las bebidas a los dardos (mala idea) y las discos de pueblo perdido en la montaña con barman encantador y pista de baile para 2 y cervecillas a 3000 metros y la luz con olor a sol y los telecabina de los 60 y james bond y los lagos espectaculares y los puestillos de fruta local y hablar suizo alemán y los trenecitos de cremallera antiguos al borde del acantilado y edelweiss en la mesita de noche y desayuno frente al Eiger, el Jungfrau y el Mönch y las estrellas y mil maravillas más y eso que sólo fueron 2 días en los Alpes...
Pero si son nuestras botas de invierno!! :-)
Me dan sofocos nada más que de pensar en ponérmelas ahora... pero se ve que tú andas por lares más fresquitos. Me alegro de que disfrutaras tanto esos dos días. ¡Ánimo con el estudio!
Besos*