Érase una vez una periodista inglesa que vino a Nueva York. Elisabeth era guapa e inteligente y enseguida empezó a salir con uno de los solteros sin compromiso típicos de esta ciudad.
Tim tenía 42 años, un banquero inversionista respetado con unos ingresos anuales de dos millones de dólares, se conocieron una tarde al más típico estilo neoyorkino; en una inauguración de arte.
Tim: ¿Le gusta?
Elisabeth: Sí, la verdad esque me parece muy interesante... ¿Qué ocurre?
Tim: Me da la impresión de que nos conocemos de antes
Elisabeth: Oh, lo dudo, acabo de llegar de Londres
Tim: Londres, ¿Enserio? siempre ha sido mi ciudad favorita
Elisabeth - ¿Ah sí?
Tim: Por supuesto
Elisabeth: No sé... es posible que ya nos conozcamos...
Bienvenida a la era de la pérdida de la inocencia, nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables. Más bien desayunamos a las siete de la mañana y tenemos líos que pretendemos olvidar cuanto antes.
http://www.youtube.com/watch?v=RSNOxEsbiF0