5/9/09
-¿Cómo estáis, muchachos?
-Igual que el común de los mortales.
-Contentos de no pasar de contentos: del gorro de la Fortuna no somos la borla.
-¿Ni las suelas de sus zapatos?
-Tampoco, señor.
-Entonces vivís por su cintura o en el centro de sus favores.
-En su intimidad.
-¿Así que en sus partes? ¡Ah, claro! Es una golfa. ¿Qué hay de nuevo?
-Nada, señor: que el mundo se ha vuelto honrado.
ta...ta...ta... queee¿?