TRAS UNA MAÑANA EN LA COCINA...
4/11/09
Mientras preparabamos los 7 kilos de roscones que se hacen en esta casa por la bonita y alegre festividad de Pascua ( para quienes puedan descansar...),mi buena compañera de oficio, Abuela, me ha contado una serie de historias, leyendas, y demás costumbres regionales. De entre todas ellas, me ha parecido que lo que a continuación os muestro era demasiado jocoso como para no darlo a conocer...se trata de la letra de una especie de recital que un consumido y anciano ciego cantaba mientras vagaba solo por las plazas de los barrios...
Juandientes le preguntaba al herrero en su herrería
por qué en el hierro escupía después que lo calentaba.
y el herrero le responde: "sólo es para cerciorarme si está el hierro candente"
Llegó Juandientes a su casa y estando la sopa puesta,
escupió en ella sonriente. Le llaman bruto, indecente.
Y él le dice: "no enojaros, solo es para cercioraros si está la sopa caliente"
Al otro día siguiente, llegó borracho a su estancia,
equivocó la distancia y se metió en cama ajena.
A la mañana siguiente, tan preocupado lo vieron,
explicación le pidieron y así contestó Juandientes:
"esta mañana mi suegra me guiñó un ojo sonriente..."
y así pasa el tiempo cuando lleva una en la cocina desde las 8:30 amasando, trenzando, decorando, horneando y envolviendo roscones para todo individuo viviente sobre la faz de la tierra...
jajja qué grande. Tu abuela contandote historias y cancioncillas, que entrañable, sólo tú podrías ser tan entrañable Lagar.