1/1/09
Sin pasado, no seríamos lo que somos; sin recuerdos, no seríamos humanos. Los seres queridos que ya no están con nosotros, pero que forman parte de nuestra historia, nos hacen ver lo que perdimos, pero también lo que tenemos. Estamos hechos de vivencias compartidas. Nos formamos en relación a alguien que nos cuida, que nos habla, que nos quiere y que nos proporciona la base sobre la que se levantará nuestra subjetividad.