GALA SGS

(Se abre el telón del escenario mientras las luces se apagan gradualmente. El público enmudece. La expectación es máxima. Después de casi 24 horas, parece que los sevillanos se han dignado a presentar el premio sugus de piña por ser especial.

Pasa 1 minuto.

Si alguien fuera capaz de escuchar los pensamientos, en este momento hubiera escuchado un sonoro y unánime “MIERDA!! UNA OBRA DE TEATRO”

Afortunadamente para el caché de la gala, nadie tiene esa habilidad.)

(Voz de narrador) Era noche cerrada. El por qué nadie la abría era lo que él se estaba preguntando, tumbado en el inerte suelo y mirando hacia ninguna parte; las estrellas, por otra parte, brillaban como siempre, y la luna reflejaba la luz del Sol sin variar un ápice una costumbre que mantenía desde hace miles de años. Él estaba seguro de que sería incapaz de hacer lo mismo durante tanto tiempo.

(El personaje bosteza)

Qué sueño tenía siempre. (Suenan sirenas de fondo) Seguramente esta noche alguien había pensado que necesitaba una copa más para darle a su coche un nuevo aspecto.
¿Cuántos días llevaba así? Uno tras otro, otro tras uno, como en un eterno “tú la llevas” al que no le vería final, pues cuando su corazón fuera a engordar las filas del INEM (y él esperaba fervientemente que la crisis no llegara tan lejos AUN) el juego seguiría su curso como si jamás hubiera existido como espectador. En estos pensamientos estaba cuando se durmió.

(La luz aumenta poco a poco, es el amanecer, un nuevo día. Se ve una clase muy grande con un montón de gente. El protagonista se levanta y ocupa su asiento. El profesor escribe en la pizarra mientras los alumnos escriben en sus cuadernos.)

Era un buen alumno. Sacaba notas brillantes. Las clases le aburrían. No es que le cayera mal la gente. Es más, tenía muchos amigos. Pero notaba que faltaba algo. No sabía qué. Era otro día más como otro cualquiera. Todo seguía su curso indeleble, invariable, imperturbable, inexorable…todo (entra una persona más) excepto ella (un gran foco de luz la alumbra)

Qué…la clase parece distinta. ¿Será posible?

-Persona nueva (P.N.): Hola a todos, soy una persona nueva aquí, es un placer conoceros. Mi nombre es (MEEEEEEEEC!! Suena un claxon de coche muy fuerte) pero podéis llamarme (MEEEEEEC!!! ¡¡¿PERO TE QUIERES QUITAR DE AHÍ?!!)

Sonrió. Era una sonrisa, pero le produjo una extraña sensación…no era que se estuviera enamorando ni nada por el estilo, era simplemente que nunca había visto una sonrisa como aquella…era…distinta. Tanto fue así que no escuchó la pregunta del profesor.

-P.N.: No, no, nada de todo eso. No voy a estudiar esta carrera por el dinero, obviamente. Podía haber hecho otra que yo se me para eso.

¿Entonces por qué narices te has metido aquí?

-P.N.: …el caso es que, bueno, esto es lo que me gusta

-¡¡¡¿QUÉ?!!!- Es lo que hubiera escuchado una persona que pudiera escuchar los pensamientos.

No podía ser cierto aquello. ¿Cómo podía ser? ¿Qué lo hacía porque le gustaba?
No pareció darse cuenta del “shock” que había provocado en el alumnado. Simplemente, sin desvestirse de su sonrisa, ocupó un asiento más en la clase que prosiguió un momento después cuando el propio profesor se recuperó del impacto.

(Se ven distintas escenas mudas de la gente hablando con la chica. Todos ríen; nuestro protagonista los ve desde su pupitre. Los juegos de luces muestran cómo pasan los días. El tiempo se para en un momento en el que un alumno llora, y la persona nueva le consuela y sonríe; nuestro protagonista observa de nuevo la escena. Él le devuelve la sonrisa. El tiempo vuelve a pasar de igual manera. Se detiene otra vez. Alguien se ríe de la persona nueva. Pero ella no se defiende, ni se molesta: sigue su camino. Se muestra un reloj en el que pasan las horas. Se muestra a la misma persona pidiéndole disculpas a la persona nueva; el protagonista de nuevo es espectador. La luz se apaga, la gente desaparece, solo queda nuestro protagonista, tumbado otra vez en el suelo, y la persona nueva de pie, sonriendo, mirando el infinito.)

(Voz de narrador) Era noche cerrada. El por qué nadie la abría era lo que él se estaba preguntando, tumbado en el inerte suelo y mirando hacia ninguna parte; las estrellas, por otra parte, brillaban como siempre, y la luna reflejaba la luz del Sol sin variar un ápice una costumbre que mantenía desde hace miles de años. Él estaba seguro de que sería incapaz de hacer lo mismo durante tanto tiempo.

No bostezó. Porque esta vez, todo era distinto. Había otra luz. Otro color. Habían pasado meses desde que aquella persona nueva llegara a su clase. Pero nada había vuelto a ser como antes. Todo era distinto. Era especial.

Y se encontró pensando en lo especial que era. Se encontró pensando en que era extraordinario como siendo tan normal, se salía tanto de lo común. Era como él, sin duda.

Pero él no era como ella.

Y pensó, que era igual que una obra maestra en el arte. Las obras de arte son todas hermosas. Tod

On January 12 2009 Edit






mariro_10n

unknown - 13/02
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Sevilla, Andalucía, Spain




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